sábado, 16 de febrero de 2013

Persistencia


Óleo sobre tela:  Yaowu Zhang
 

La lúgubre manía de vivir vuelve a ella cada mañana. Los ojos aún pegados y ya está pensando en la taza de café bien caliente que la va a instalar en el día. Sigue prisionera de sueños astillados que no logra unir, son como los hilos de una telaraña que se deshace en el viento. 

Remolonea, gira sobre la cama, rueda hacia el otro lado. El vacío la despabila de golpe. También su boca está vacía y hay un hueco en un lugar preciso de su cuerpo, donde antes estaba… Se incorpora de un salto, se queda sentada con las piernas colgando, la cabeza baja, los cabellos enmarañados, las manos sujetas al borde del colchón, para no caer en el vértigo de la realidad. 

Y recuerda la pintura de Hopper, que vieron juntos en New York, la de la mujer en el cuarto de hotel. Se ve a sí misma como si fuera un cuadro y su dormitorio una habitación alquilada, tan lúgubre como su persistente manía de vivir.

©  Mirella S.   — 2013 —

Óleo sobre tela: Edward Hopper





No podemos impedir que el ave
de la melancolía bata sus negras alas
sobre nuestra cabeza, 
pero sí podemos impedir
que haga su nido en ella.

Proverbio chino



33 comentarios:

  1. excelente!!!!!!!!!!! como su misma persistente manía de vivir.
    saludos
    carlos

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    1. Gracias Carlos por estar siempre... persistentemente... por suerte... jaja!!!!
      Un abrazo

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  2. Ya que tiene manía por vivir, que no se le haga lúgubre.
    A veces parece que rayara lo imposible, pero la vida siempre regresa.

    Se vive para ver qué pasa. Siempre pasa algo.

    Lehit

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    1. Siempre pasan cosas que te sacan de lo lúgubre, pero a veces -y quizás esto sea muy femenino- dentro del ansia de vivir, se cuela lo sombrío de ciertas experiencias dolorosas, que apenas insinúo en este minicuento.
      También se vive para algo más que para ver qué pasa.
      Tanti saluti.

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    2. No creas que no entendí o que no leí, Mirel. Que no mencione el hueco del cuerpo no quiere decir que se me haya pasado por alto, pero como no sé si es ficcional o biográfico, prefiero no explayarme en esas cosas que considero del ámbito privado.

      Se vive por muchos motivos que pasan en la vida y se moriría uno por muchos otros que también pasan. Lo que quise decir es que siempre pasa algo y vale la pena vivir para ver que esos algos que suceden, pasen por nosotros como un capital de experiencia.

      Si uno se suicida, hay toda una parte de la que no tendrá noticias. Dice un escritor que la mano de la oscuridad es la que moldea la fuerza de la personalidad de los hombres.

      Lehitraot

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    3. Gavrí, ya sé que lo leiste y entendiste. El texto no es autobiográfico. Siempre se escribe a partir de algún dolor que después toma otra forma, para poder elaborarlo o transitarlo, tomar distancia y soltarlo. Así es como lo hago, todo es ficción y no lo es: atrás estoy yo, con mi mirada y mis experiencias, mis pasiones y sufrimientos, transformados.
      En este espacio sentite libre de expresar tus opiniones, si no nos entendemos de entrada, ya lo aclararemos.
      Te agradezco tu interés e ti mando un forte abbraccio.

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  3. Los chinos hacen sopa con los nidos de las golondrinas.
    Éstas son monógamas y anidan en el mismo sitio. Es cierto y también mentira, pues si se muere uno de los dos, cambia de pareja independientemente de la edad. Además, la hembra le pide al macho que escoja un lugar para el nido, y si no le gusta a ella aun siendo el anterior de él, va a buscar otro por la cuenta que le trae.


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    1. Los chinos son unos asquerosos con lo que comen.
      No sé cómo hiciste para darte cuenta que ese dibujo es una golondrina. Me parece que tenés una gran imaginación.
      Muchas gracias por darte una vueltita por el nido.
      Saludos

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  4. Conozco esa persistente manía de vivir a pesar de que la melancolía de lo que no es o no está más intente anidar en mí. Me voy a tomar la taza de café para instalarme en el día después de desayunarme con estas bellas palabras como pájaros y hermosas pinturas que elegiste con tanto buen gusto para acompañarlas. Gracias por regalarme tan buen comienzo de día.

    Un beso y buen finde, Mirella!

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    1. Me alegro Fer que le hayas encontrado el ángulo positivo y sí, las pinturas son muy bellas.
      Un buen finde para vos también.

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  5. Venía leyendo tu relato desde arriba hacia el pie y pensé: cuánta melancolía!...Cuando lo terminé y vi tu cierre, justamente con ese proverbio chino, me dije: caramba, toda una descripción, eso es "pintar" con las palabras!
    Bravo Mirella!
    Abrazotes

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    1. El minicuento es denso, lo sé, por eso sentí que debía agregarle un resquicio de esperanza como cierre y el proverbio chino que encontré me pareció el adecuado.
      Gracias Patzy y otro abrazo para vos.

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    1. Señor Gato, tus comentarios me resultan de lo más misteriosos.
      Gracias por la visita, espero que no te comas los pájaritos.
      Saludos.

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  7. Hay días que da mucha pereza levantarse y ya ese momento de salir de la cana resulta agotador... lo ideal es DAR UN SALTO y a la ducha!!! Así te despiertas mas y la energía llegará un poco después.

    Me gusta muchísimo como describes y nos cuentas estos momentos cotidianos.

    Un beso :)

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    1. Gracias Nieves, me da gusto saber que disfrutas con lo que escribo.
      Un gran abrazo.

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  8. Uno: Hopper es uno de mis imprescindibles y use ese cuadro -del que los entendidos no se ponen de acuerdo que tiene entre las manos (aunque parece que el autor dijo que un horario de trenes)- en alguna entrada en el pasado.

    Dos: Tambien use el provervio chino.

    Tres: La primera frase de tu escrito es arrebatadora. La segunda me encanta como me encantan las personas que saben encontrar algo ilusionante en el futuro cercano y asi, pasito a pasito, ir disfrutando de los días. Lastima que vivir con un recuerdo colgado la lastre.

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    1. Guille, si es un horario de trenes, es más que adecuado para imaginar una historia sobre esa mujer y lo transitoria que es su vida.
      El proverbio es buenísimo. Y me asombra gratamente que te haya gustado un texto con un trasfondo bastante sombrío.
      Un abrazo.

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  9. Amiga, me gustaron: tus letras y como describes el primer momento del día, y, las imágenes. Buenísimo. Gracias.

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    1. Norma, gracias por pasar y por tu comentario positivo.
      Una siempre se sorprende, pensé que este cuento breve no iba a gustar demasiado.
      Es bueno llevarse esas sorpresas.
      Abrazo.

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  10. De esos días, en los que al despertar, deseamos seguir en nuestros propios sueños... pues la realidad a veces duele tanto...
    Un placer leerte, Mirella.
    Un abrazo azul :)

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    1. Gracias Ángeles, hay días que despertarse es todo un proceso, más si de pronto los sueños llevan a recuerdos dolorosos.
      Gracias por la visita y para vos un abrazo lila.

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  11. Mirella, ese cuadro de Hopper sé donde está colgado, cuando quieras te invito a verlo, me pilla cerca de casa ;)

    En cuanto a lo de vivir..., no me gusta, pero lo hago por costumbre.

    Un beso.

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    1. Juan Ignacio, acepto la invitación aunque a mí me queda un poco lejos... jaja!!!
      Eso de vivir por costumbre no es bueno, porque a pesar de las cosas dolorosas y frustrantes que nos hayan pasado, siempre tenemos que buscar algo que nos de placer, alegría o que nos apasione.
      Y el que busca encuentra. Siempre hay algo para cada uno, a veces está allí, al alcance de nuestra mano, sólo hace falta descubrirlo.
      Un abrazo.

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  12. No hay esperanza en este relato Mirella, me ha parecido devastador. La manía de vivir vuelve lúgubremente. De joven leía a Cioran. Este relato está al mismo nivel.Debes entenderlo como un cumplido.

    Abrazo.

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    1. Gracias Jaal, a Cioran no lo leí, salvo algunas cosas sueltas y me parece recordar que su pensamiento es mucho más desesperado que el de la protagonista del micro, pero no lo puedo asegurar.
      Hay mucho dolor y vacío en la mujer, sin embargo de alguna manera se aferra a la vida, como puede, pero no claudica.
      No sé si logré transmitirlo.
      Un abrazo.

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  13. El dolor no debería existir, aquél que cae en sus garras se convierte en el ser más desgraciado del mundo, y la vida, para él, no tiene sentido. Quien sale de ese pozo lo hace de forma mecánica, no porque haya curación psicológica, o se mentalice que vendrán tiempos mejores, sino por pura rutina, y siempre, siempre, le molestará, de vez en cuando, la cicatriz que lleva en el alma, y como escribiera amalia Bautista,
    "El dolor más horrible siempre puede
    ser más intenso aún y ser eterno.
    Siempre va acompañado por el miedo
    y los dos se alimentan uno a otro"
    Un saludo, y buen micro Mirella.

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    1. Manuel, es cierto, hay dolores que quedan incrustados de tal manera que ni el tiempo termina por curarlos del todo, porque -como las cicatrices de viejas heridas- siempre molestan un poco en los días de humedad o de lluvia. Y con las del alma, basta un recuerdo, un sueño, una música, para activarlas.
      Y como dice Amalia Bautista, también está el miedo, del que a veces es más difícil escapar que del dolor.
      Pero hay que seguir viviendo, lo mejor que se pueda, y sanar lo más que se pueda.
      Muchas gracias por el texto de Amalia, bello y profundo, como todo lo que publicas.
      Un abrazo

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  14. Terrible terrible, esa melancolía, y Hooper...Un abrazo.

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    1. Darío, Hopper es melancolía pura, mezclada con una soledad desgarradora.
      Gracias por pasar.
      Besos.

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  15. La primera frase es demoledora. Has sabido crear el ambiente adecuado para describir ese vivir por inercia.
    Y cuanta sabiduría en tan poco espacio en el proverbio.
    Un abrazo

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  16. A veces nos sentimos inquilinos en nuestra vida , una vida que desasosiega y arrebata toda espera.Bella entrada , rodeada de un hechizo especial.Un abrazo

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  17. Hola Mirella, estuve en la exposición de Hopper, aquí en Madrid, la proyección de su obra, en mí, no produjo desasosiego, más bien, una serenidad mecida desde una realidad ocluida en una fuga, que huye de la pesada tensión dramática de la vida llevada hasta el desquicio de la neurastenia colectiva.

    Tu escrito se lanza a vivir sorteando los vacíos donde se estanca la pereza inicial, juegas a vivir pisando charcos sin importar ensuciarte con el barro; en una palabra, vives.

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