viernes, 18 de septiembre de 2020

Bestialmente libre... (relato de despedida)

Arte digital de Noell Oszvald



Desde mi llegada al pueblito, cada día el cielo bajaba a la tierra como si descendiera por una escalera de peldaños azules. Esa tarde me acerqué a la costa, ocre y rocosa. En las colinas a mis espaldas se despeñaban las casas seculares. Ante mí el mar, glauco y prepotente, balanceaba su solidez contra los acantilados. Hacia la izquierda estaba el puerto y los barcos de pescadores; a la derecha, lo que parecía perderse en el infinito, terminaba en el norte de África.

No era mi lugar en el mundo, pero lo hubiera elegido con gusto. Mi padre había nacido en la isla y me emocionaba escuchar por las callecitas clivosas el dialecto cerrado, del que captaba algunas de las expresiones que él habitualmente decía.

Estaba de pie sobre un peñasco elevado y divisé una silueta menuda. Corría como un animalito temeroso que, cada tanto en su escape, voltea la cabeza para comprobar si lo persiguen. Era una sombra diminuta que por momentos se confundía con las rocas por las que trepaba. Un sendero, como una serpiente inmóvil, hacía más fácil subir o bajar, pero él no lo usaba.

Cuando el niño me descubrió, se detuvo. Leí el miedo en sus ojos moros. Le hablé en un tono calmo, acompañando mis palabras con gestos que querían expresar confianza. Me di cuenta, por la negación espasmódica de su cabeza, que no entendía el idioma.

Unas voces, distorsionadas por el viento, se acercaban. El niño parecía paralizado, hice señas para que llegara hasta mí, le indiqué el sendero. Él prefirió ascender por las piedras. Sostenía algo indefinido en una mano, un paquete, tal vez. Con la otra se apoyaba en los peñascos.

Las voces se corporizaron en varios hombres con uniforme. El chico debía ser un migrante ilegal, llegado en alguna barcaza precaria. 

No sé por qué huía. Después supe que había también un comercio oscuro con los niños.

Empecé a bajar con lentitud, mis sandalias no eran adecuadas para ese terreno irregular. Pude ver el color caoba de su piel, los ojos, como gotones de tinta china, enormes de miedo. Nos miramos y percibí que mis latidos arrebatados se acompasaban con los suyos.

Estiré los brazos, pero los ignoró. Se fue agachando para tomar impulso y saltó. Un salto perfecto que, como un arcoíris ominoso, unió el borde de la escollera con el mar. Las aguas verde azul se abrieron para recibirlo. Los de uniforme ya habían llegado y hablaban entre sí con amplias gesticulaciones.

Con cuidado me asomé: el mar estaba liso, imperturbable. Me sentí impotente, no sé nadar.  Bajé hasta donde el chico se había detenido y vi el objeto que sostenía. Era un trozo de madera tallado rústicamente con forma de pájaro. En una de las alas tenía grabada una inscripción.

En el hotel la tradujeron: libertad.


©  Mirella S.   — 2020 —



¡Hola amigos! No me gusta irme sin agradecer el haberlos conocido, por el afecto y la compañía que me brindaron a lo largo de casi ocho años.

Estos últimos meses fueron (y son) muy duros y tengo un alto grado de estrés que no consigo disminuir. En el estado de hermitaña en el que me encuentro pude tomar conciencia de que el ciclo del blog y de la escritura llegó a su término. Siento que ya no tengo más nada que contar, que la pasión por la palabra se ha disipado y no sé si volverá algún día. Hasta me cuesta escribir esta despedida. 

Por el momento no prometo visitarlos, lo haré cuando sienta que no es por compromiso sino por ganas.

Para todos los que pasaron por el nido les envío los mejores augurios, un gracias enorme y fuertes abrazos.


Como cierre les dejo una puesta del sol desde mi balcón.






54 comentarios:

  1. Hola Mirella, te entiendo, y espero que esta decisión sea productiva para tu Alma, seguro que así será. Te deseo lo mejor ,sea lo que sea que ahora retome que te haga muy feliz...
    Un abrazo🤗😘💙

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    1. Carmen, gracias por tus palabras, espero que la situación general mejore y también la mía, que está bastante "descosida".
      Un gran abrazo.

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  2. Querida Mirella. Te deseo lo mejor. Cuidate.Disfruta de los momentos aún en los instantes tan difíciles que vivimos. Tus letras siguen ahí. No sé pierden.

    Un beso muy fuerte

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    1. Mil gracias por tus buenos deseos, que retribuyo con mucho afecto. Así es, el nido queda abierto para todo el que quiera hacer un alto.
      Un abrazo enorme, profe.

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  3. Cuídate, Mir.
    Nada más vital e importante que una misma, y las decisiones que haya tomado.
    Te eché de menos... y nunca supe...

    Abrazo, y que vaya bien en este nuevo atajo con la vida.

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    1. Dejar de empecinarme en escribir es una de las formas de cuidarme. Cuando algo se apagó de nada sirve toda la voluntad que le pongas.
      Gracias por tu comentario, querida Zarcita y un abrazo inmenso.

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  4. Mirella: cuanto lo siento, pero el estress es muy traicionero, suele envenenarnos el cuerpo lentamente. Cuídate. Ya vendrán tiempos mejores y nuevos ideales para realizar o tal vez regrese la escritura. Concéntrate en tu cuerpo, en tus ganas de salir adelante.
    Te deseo lo mejor, de corazón, te mando un abrazo.
    mariarosa

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    1. Este estrés tiene larga data y se desencadenó a principios de este año. Necesito concentrarme en el día a día, por el momento con eso es más que suficiente.
      Un gusto haerte conocido Mariarosa, gracias y abrazos.

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  5. Como no no podía ser de otro modo el relato que nos regalas es realmente hermoso. Durante el tiempo que he tenido el placer de seguirte a través de tu blog he podido disfrutar de tus relatos, pero está claro que has tomado la decisión ya y solo nos queda esperar que algún día volvamos a tenerte entre nosotros.
    Un abrazo muy fuerte!

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    1. Me alegra saber que disfrutaste con mis relatos, Norte, así como yo también con las espléndidas descripciones de tus viajes. Muy agradecida por acercarte esta última vez y dejar tus impresiones.
      Otro fuerte abrazo.

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  6. Que lástima. Es un gusto leerte, aprecio tu creatividad.
    Pero si estás decidida, supongo que ningún argumento te convencerá de continuar.
    Te mando un especial abrazo.

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    1. En este momento es lo que necesito, alejarme de algo que se estaba tornando una obligación, con esa vocecita interior que decía "cómo es posible que no tengas más ganas de escribir..."
      Gracias Demi por tu interés.
      Un abrazo grandote.

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  7. Desde ese undécimo piso una foto magnifica, y una triste despedida, me duele dejar de leer tus letras tan inteligentes y con tanta calidad pero sobretodo me duele el motivo, ojala te recuperes y te animes, siempre hay una parte buena en todo, a veces nos cuesta encontrarla pero existe. Cuídate y cuenta conmigo si me necesitas. Un abrazo fuerte

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    1. Ester, te faltaron nueve pisos más: estoy en el 20. Comprendo que te afecte, sos la única que quedó de mis lectores del inicio del blog. ¡Cuántos años de visitarnos mutuamente y comentar!
      Totalmente agradecida por tu generoso ofrecimiento, lo tendré en cuenta.
      Un enorme abrazo con mucho afecto, hermosa.

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  8. Me entristece tu marcha y que te sientas así.
    Quizá es una etapa y vuelvas más adelante, nunca se sabe. Y si no es así, deseo de todo corazón que la vida te vaya bien y que mejoren tus sensaciones.
    Aquí te estaremos esperando si decides volver.
    Besos y abrazos.

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    1. Agradezco tu empatía, Laura. Sé que esta etapa también pasará, de lo que estoy segura es que no volveré a escribir relatos, lo tengo claro como el agua... y cuando lo comprendí sentí alivio.
      Quizás, en un futuro, algo nuevo aparecerá en el horizonte. Veremos.
      Un besazo y abrazo enormes.

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  9. Hola, Mirella.
    Nos regalas una potente y delicada a su vez despedida en un texto que como siempre resalta por su sensibilidad y por lo bien que está escrito. Como no me siguen encantando tus fotografías. Y si bien puede parecer una despedida para siempre quizás la vida de muchas vueltas. los estados de ánimo cambian y quizás dentro de un año dedos de unos meses te vuelva a apetecer ya no solo escribir sin estar en contacto con todas las personas que terminamos.
    Disfruta del descanso y cuídate mucho querida.
    Un beso desde Marte.

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    1. Querido Miguel, siempre tan amable en tus apreciaciones sobre lo que publico. Me siento parada sobre un tembladeral y no es momento de hacer proyectos o promesas. Este blog termina aquí, eso no tiene vuelta atrás y el mañana, lejano o cercano, probablemente me indique o me abra otras puertas.
      Cuando me sienta más estable volveré a visitarlos.
      Cuidate mucho, un inmenso abrazo agradecido.

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  10. Muy bueno. Qué niño valiente en pos de la libertad. Un texto duro, pero bien hilado. Me aha encantado.

    Un abrazo

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    1. Contenta de que te haya gustado y muchas gracias por acercarte.
      Un fuerte abrazo, Albada.

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  11. Lo siento querida Mirella, se echaran de menos tus letras y tus cálidas palabras siempre pero lo primero es lo primero y tú eres lo más importante.

    Recuperate, muchos ánimos y haz solo lo que te apetezca. Ha sido un placer leerte y disfrutar de tu sensibilidad con las letras.

    Un beso enorme

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    1. Es una decisión que vengo "masticando" desde el año pasado, seguí adelante a fuerza de voluntad, pero todo tiene un tiempo y el mío con la escritura terminó.
      Muy agradecida por tus cálidas palabras, Conxita.
      Un gran abrazo.

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  12. Estos últimos meses fueron y son muy duros. Y seguirán siéndolo, seguramente. A esta pandemia que nos trastocó la vida a todos cada uno sumamos nuestras historias particulares. Me nace darte ánimos, aún a sabiendas de que también los necesito.

    Quiero decirte, Mirella, que de tu relato se desprende que sí tienes cosas que contar. Pero es no sólo es lo que cuentas, sino cómo lo cuentas. Y eso lo tienes y tendrás siempre. Así que espero que esta despedida sea un hasta luego. Respira el tiempo que necesites, pero no descartes que algún día puedas volver a escribir. Para mí es siempre un placer leerte.

    Un abrazo enorme, Mirella

    PD. Si quieres hablar, mi mail está en mi perfil. A mí me encantaría.

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    1. Muy agradecida Alís por tu ofrecimiento, que tendré muy en cuenta. Entiendo todo lo que me dicen y lo respeto, pero internamente me surge la certeza de que esto se terminó, igual que ocurre con el amor, triste comparación.
      Este cuento lo escribí en febrero de este año y fue el último. La pandemia sirvió para decidirme, pero lo vengo pensando desde el año pasado.
      Siempre fui una buscadora de sentidos, de forma de expresarme, espero encontrar una que me reviva el entusiasmo.
      Un gusto enorme haberte conocido, cuando me sienta mejor los visitaré.
      Besos y abrazos, linda.

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  13. Qué mal... leer una entrada tuya después de tanto, solo para ver que es la última. Sin embargo si piensas que es lo necesario, entonces tu despedida me la tomo para bien y de seguro tú para mejor. Y quizás si recorres un nuevo camino de ahora en más, quién sabe, aparezcan nuevas musas que te hagan volver.

    ¡Suerte en todo!

    Va un abrazo, Mirella.

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    1. Sí, Julio, me dio tranquilidad tomar la decisión y despedirme de este espacio. Me había puesto tan exigente conmigo misma que escribir se había convertido en una obligación, sin ningún placer.
      Muchas gracias por tus buenos deseos, que retribuyo con cariño.
      Otro abrazote.

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  14. Querida Mire:
    Toma el rumbo que necesites para volar como este niño que necesita escapar del control de sus desalmados perseguidores... Ojalá no te sientas nunca en la obligación de rendirte cuando tus fuerzas flaqueen.
    Hermosas letras las tuyas, con las que nos nutriste tantos años el alma de belleza y elegancia, algo que no podré olvidar nunca, aunque quiero imaginarme que tal vez el tiempo pueda devolvernos tu arte en otra forma o en otro colorido diferente. Espero seguir teniendo la oportunidad de conocer tus nuevos proyectos y especialmente encontrarme de tanto en tanto tu huella, al menos para saber que no perdimos esta buena sintonía que nos mantuvo tanto tiempo conectadas gracias a nuestra afición artística.
    Cuenta siempre con mi apoyo incondicional y mis mejores deseos para que logres tus objetivos.

    Un beso grande.

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    1. Muy lindo y cariñoso comentario, Estrella. Te lo agradezco de todo corazón. En algún momento, cuando la calma regrese a mi espíritu, los voy a visitar, eso no está descartado, al contrario, porque aprendí tantas cosas al conocerlos. Claro que te participaré de nuevos proyectos, en el caso que aparezcan.
      También te auguro todo lo mejor para vos, con un abrazo bien fuerte.

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  15. Respira y espero que salga de nuevo el sol en tu interior, que la paz y el sosiego te acompañen.
    Un saludo.

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  16. ¡Hola, Mirella! Bueno, por supuesto no es un adiós. Un hasta luego, un desvío del camino. Estoy convencido que cuando llegue el momento, esas mariposas narrativas volverán a revolotear dentro de ti. Sin prisas, sin agobios, de manera natural. Y entonces será un placer volver a caminar y aprender contigo en este camino de las letras. Un fortísimo abrazo!!

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    1. Lamento desilucionarte pero no es un hasta luego, querido David. Fue una decisión que se fue madurando lentamente hasta llegar a la seguridad de que era lo que tenía que hacer.
      Como le dije a los compañeros, por ahora me mantendré en mi islita a recuperarme y cuando pase la tormenta en la que estoy envuelta, los voy a visitar, porque nunca los olvidaré.
      Un gran abrazo.

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  17. Una pena pero todo es por algo y hay que saber respetar,se te abraza fuerte y te deseo todo lo mejor.

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    1. Considero que hay que aceptar cuando algo terminó y de nada sirve seguir estirándolo.
      Gracias, Fiaris, un abrazo y buena suerte también para vos.

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  18. ·.
    La medida está en ti misma, no dudo de que habrás hecho lo mejor ya que nadie mejor que uno mismo sabe lo que debe hacer en cada momento. Tu sensibilidad y sentido común te avalan.
    Y aquí me quedo, con el agradable recuerdo de haberte conocido, y disfrutado de tus escritos.
    Disfruta pues de tu alcanzada libertad.

    Un beso, Mirella

    LaMiradaAusente · & · CristalRasgado

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    1. Es así, Alfonso, ya no tengo deseos de escribir y eso nace de muy adentro. Cuando esa voz, el estímulo interno callan, de nada sirve apelar solo a la técnica o a temas gastados.
      También fue un gusto conocerte y admirar ese ojo especial que tenés para las imágenes. Cuando me sienta con más vitalidad te visitaré.
      Muchas gracias y un fuerte abrazo.

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  19. Y bueno, creo que te engañas a ti misma queriendo afianzarte en una posición definitiva que nunca lo será. Eres escritora, Mirellísima, una escritora talentosa que se ha dejado la piel y la sangre en el papel a través de los años. Ese es tu bagaje existencial, y por más que quieras transformar la inseguridad emocional que tienes en estos momentos, en seguridad absoluta para dejar todo atrás, como si hubieras terminado una etapa, mientras tengas vida seguirás siendo escritora y evolucionarás literariamente para seguir expresándote y transmitiéndote hasta el final. Las ganas van y vienen por exceso o falta de motivación, pero la esencia del escritor permanece hasta el final.
    Hoy cierras una puerta, mañana abrirás dos ventanas para comunicarte con lo que mejor sabes hacer, contarte a corazón abierto de mil formas diferentes.

    Aquí estaré cuando lo hagas.

    Abracísimo.

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    1. Es cierto, dejé piel y sangre en mi intento por expresarme y de la mejor forma posible. Tanto que creo me quedé seca, así lo siento ahora y no es por este período de confinamiento, ya lo venía experimentando hace más de un año y no quise escucharme. No sirvió porque era pura exigencia y escasa emoción.
      Este blog sí terminó y ojalá tengas razón y vuelvan las ganas de escribir, entonces lo haré en otro espacio... o no, quizás tampoco quiera publicar más. El tiempo dirá.
      Todo mi agradecimiento por la ayuda y el afecto que me brindaste.
      Un enorme abrazo, querida Morg.

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    2. Si necesitas el hombro de una experta en bajones existenciales, aquí me tienes. También soy experta en cotilleos para divertirnos, que no todo va a ser llanto y crujir de dientes, hermosa mía.
      Muchos besos.

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    3. ¡Qué bueno, Morg, muchas gracias! Me encanta lo del cotilleo (chusmerío, en porteño) porque siempre se pone una pizca de humor, tan necesaria en estos tiempos.
      No tengo tu mail, el mío te lo puede pasar Gavrí.
      Abrazos y besos, guapísima.

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  20. Triste. Y espero que alcances también lo que deseas.
    No pensé que iba a leer esto. Siento que nos dejes Mirella. Muchas veces nos emocionastes. Espero y deseo que no sea un adiós definitivo y vuelvas.
    Te deseo todo lo mejor en estos tiempos extraños que vivimos.
    Preciosa puesa de sol de despedida.
    Un fuerte abrazo y cuídate.

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    1. En este momento no quiero hacer lo que tanto me gustaba por obligación. Disfrutar con el armado de una historia, algo que no pasaba últimamente. Siento que eso se acabó y no tengo interés en imponérmelo.
      Me da alegría que te hayan emocionado las lecturas y las tramas.
      Gracias, Laura, un fuerte abrazo y ya iré a ver las estupendas fotos de tu tierra.

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  21. Vuelve cuando quieras.
    Que no sea por obligación.
    Que te vaya bien siempre

    Un abrazo.

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    1. Muy amable de tu parte dejarme tus buenos deseos, Dyhego. Igualmente para vos.
      Otro abrazo.

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  22. Mi queridísima Mire, mi gran amiga. Te he dicho más de una vez que no había creído que dejarías de escribir, pienso como dice Morgana, que no puedes dejar de hacerlo, sólo que a veces no dan ganas, y a veces uno no se siente nada bien.
    Me ha dado un gusto enorme ver algo tuyo nuevamente, aunque me entristece leer lo que cuentas.
    Yo te extraño por mi blog, mira que el amor llegó a darme una sacudida y mi cabeza se empeña en pensar cosas que no debería.
    Te abrazo muy fuerte. Te quiero mucho.
    Beeeesos.

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    1. No tengo ni idea qué me deparará el futuro, ahora lo siento así y firmemente.
      Aunque no te dejé comentarios, leí algunos de tus posteos y me enteré de tus amores. Me parece que le estás dando demasiado espacio a la mente, disfruta de lo que te trae sin tantas reflexiones.
      Ya volveré a visitarte cuando me sienta con más ánimos.
      También te quiero un montón, amigo Gildo.
      Abrazos y beeeesos.

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  23. Querida Mirel, yo sólo te digo hasta siempre. Te entiendo y respeto tu desición. Ojalá, pronto, muy pronto, retomes de nuevo el vuelo literario. Todo el aché del mundo sea contigo. Aquí estoy para lo que necesites. Abrazote enorme.

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    1. ¡Hola Ovi, gracias por pasar! El nido quedará abierto, claro que sin los pájaros que traían novedades. Encantada de haberte conocido y también te deseo mucho aché.
      Un gran abrazo.

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  24. Hola Mirella. Deseo que sigas bien. Me alegró verte por "mi casa" si tuviera tu correo charlaríamos un poquino más. Te dejo el mío... laume74@gmail.com
    Buen fin de semana y Cuídate.
    Un abrazo.

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    1. Gracias Laura por tu interés. Recién leo tu mensaje porque estaba en los Spam. Tomo nota del mail y te escribiré en los próximos días.
      Un gran abrazo.

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  25. Hola Mirella !!!
    Me he llevado una gran sorpresa al leer tu decisión pero nadie mejor que tu sabe como debe gestionar estos momentos de bajón creativo o de desánimo ...
    Ha sido un placer leerte todo este tiempo, yo , como sabes, acabo de volver, me ha costado mucho pero aquí estoy de nuevo...
    Mirella si necesitas alguna cosa, en la distancia, creo que por el blog está el correo ... cuídate mucho en estos tiempos tan complicados que vivimos ...

    Un fuerte abrazo y te seguiré esperando ...

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    1. Me alegra recibir tu comentario y que en estos años hayas disfrutado pasar por aquí y leer mis historias. Se acabaron, siento que definitivamente, es una decisión que venía postergando pero que al final cayó por su propio peso.
      Te agradezco el interés y ya nos comunicaremos, te visitaré dentro de mis posibilidades porque me gustan mucho tus fotos. En estos momentos no estoy muy bien.
      Un enorme y afectuoso abrazo, Esme.

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