martes, 17 de junio de 2014

Seducción




Atado al mástil, imposibilitado de moverme, escucho su canto y me abandono al hechizo. Sólo logro sostener entre el índice y el pulgar un trozo de carbón y escribo en mi muslo desnudo las sensaciones que me provocan.
Veo a esas mujeres-pájaros que se agazapan entre las rocas, rodeadas por los cadáveres de mis predecesores y comprendo que no puedo renunciar a escucharlas. Soy un hombre que quiere saber, incluso lo que no debe.
El dios del viento retiene su soplo, es como si nos estancáramos en el silencio del agua, que permite apreciar cómo ellas, musas de las evocaciones, cantan las hazañas de los héroes y mi propia gloria.
El canto no tiene palabras, no las necesita, las voces emiten sonidos límpidos que me envuelven en anillos de luz. En su musicalidad percibo las olas del mar, el modo en que se aceleraban en los tiempos del desembarco. Hablan —sin hablar— de la sangre vertida en las batallas, del chasquido de las espadas rotas contra las costillas, del fervor en las venas. Vuelvo a oír el grito líder que azuza a los soldados, el estertor de los moribundos y huelo el miedo, que se pega viscoso bajo nuestros pies.
Ellas cantan la astucia de la estrategia final, la victoria, los que fueron ejecutados y los prisioneros. Cantan el regreso, este anhelo de hogar, el reencuentro y el preludio del amor.
También relatan el futuro, el lugar que ocuparé en la historia de los hombres cuando ya esté muerto. Estoy suspendido entre dos mundos. A pesar de las precauciones, me seducen, erotizan y percibo en la carne el despliegue de la virilidad.
Inútilmente grito para que aflojen las cuerdas y me liberen. Músculos y nervios pugnan por alcanzarlas y mitigar sus soledades —o la mía— con mi cuerpo, del que rápidamente no quedará más que huesos anónimos, mezclados al de tantos navegantes desprevenidos, muertos por osar seguirlas.
A medida que me entrego, pierdo la identidad de hombre libre de la que siempre he presumido. Quisiera pertenecerles y que no me abandonen jamás. Ya no importan los que esperan mi regreso, ni el cetro ni la cordura, sólo tengo este anhelo que proviene del inframundo.
Cuando vuelva no seré el mismo —escribo con dedos que tiemblan—, no después de haberlas escuchado. Aunque recobre todo lo que me pertenece, algo en mí quedará vacío, aquello que arrebataron con su canto.


©  Mirella S.   —Mayo 2014—







60 comentarios:

  1. Tú hubieras escrito La Odisea mucho mejor.
    No tengo ninguna duda.
    De hecho cuando te leo empiezo a entender a Ulises.

    Besos.

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    1. Bueno, Torito, me alegro que te haya servido mi interpretación personal de Ulises...
      Un abrazo grandote.

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  2. Éste, Mirella, creo que es de los relatos tuyos que simplemente uno puede admirar sin decir mucho más. No es sólo que hayas tenido el valor de irte a la Odisea y contemplarla y escribir lo que contemplas, sino que además la calidad del texto es muy alta no sólo en forma -el estilo está fenomenal- sino en contenido: el mundo interior de Odiseo expuesto ante nuestros ojos, erótico y a la vez con una sensibilidad intensa y que nos deja con una extraña nostalgia de aquello que ni siquiera podemos imaginar con claridad por no haberlo experimentado. Muchas gracias.
    ¡Un abrazote! ^_^

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    1. Jorge, que te quedes con poco que decir, no lo puedo creer... jajaja.
      La Ilíada y la Odisea están entre los primeros libros que leí de chica, en versión abreviada, claro. Desde entonces viene mi afición por la mitología, allí encontramos a todos los arquetipos posibles, entre los héroes y los dioses.
      Me alegra mucho que disfrutaras del texto, la prosa la trabajé bastante para hacerla lo más atemporal posible.
      Un gran abrazo y gracias por el comentario tan bueno que me dejaste.

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  3. un episodio visto desde un punto de pista singular
    me gustó Mirella
    felicitaciones

    abrazos

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    1. Gracias, Elisa, por leer y quedo muy contenta de que te haya gustado.
      Un abrazote.

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  4. Magistral, cautivador, porque cada vez que te leo lo que leo es el canto de una sirena y ya no soy libre, soy rehén y me gusta ser rehén, lo digo sin ambages, tus imaginerías producen lectores esclavos, en mi caso lo asumo con placer!!
    Bacio, Mirella!!

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    1. Hoy se te duplicaron los comentarios, así que borré los dobles. Habrá sido el entusiasmo o te quedaste turulato con el canto de las sirenas.
      Bueno, esclavo, te agradezco tanta efusividad y es un gusto tenerte por acá.
      Un abrazo, Eduardo.

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  5. Sólo vos podrías haber logrado tal vuelo poético y llegar con altura hasta La odisea. Ulises dejaría Itaca para leerte.
    Felicitaciones.
    mariarosa

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    1. Qué lindo comentario, Mariarosa, gracias.
      Por suerte lo publiqué, porque dudaba mucho sobre "mi versión" de la experiencia de Ulises en ese tramo de su viaje de regreso.
      Un fuerte abrazo.

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  6. Me gustaría ser uno de los pajaritos rojos de tu nueva imagen de cabecera!!

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    1. ¿Viste que lindos? Son cardenales y me gusta como quedaron. Estoy experimentando un poco con Photoshop, algo que me encanta, pero apenas sé las nociones básicas.

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    2. ¿Tenes Photoshop? Me muero de envidia, yo nunca lo pude conseguir...!!

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    3. Me lo instaló el técnico que le hace el service a la pc. Es Adobe Photoshop 7.0, debe ser básico, no sabía que era tan difícil de conseguir.

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  7. Eres capaz de cortar el nudo gordiano con el borde filoso de la palabra. Gritas a la brisa engañosa que envía falaces promesas de lo que anhelas. Volverás a Ítaca, pero nada será igual porque tú, Artemisa, has cambiado. Cazarás mitos y sueños y parirás relatos intemporales.

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    1. Muchas gracias por un comentario tan positivo y que engloba varios de mis textos.
      También gracias por leerlos.
      Saludos, Galefod.

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  8. Hola Sra.Mirella.

    Usted me deja con la boca abierta, original, perfecto.Me encantó y este fragmento:

    A medida que me entrego, pierdo la identidad de hombre libre de la que siempre he presumido. Quisiera pertenecerles y que no me abandonen jamás.

    Saludos cálidos en la distancia.

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    1. Un gusto que lo hayas disfrutado, Elisa, también gracias por la lectura y la opinión.
      Retribuyo tus saludos, aunque los míos están mucho más frescos esta noche.

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    1. Gracias, profe, supongo que es un elogio... usted es tan parco... jajaja.
      Un abrazo.

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    1. Bueno, tanto como eso, no sé, pero si a vos te gustó y lo disfrutaste, eso vale para mí.
      Un abrazote.

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  11. Nos puede la curiosidad, aun a costa de nuestra condena definitiva, queremos escuchar... Un abrazo.

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    1. "La curiosidad mató al gato" -dicen-, pero al hombre lo puede llevar al infierno.
      Gracias, Darío, un beso.

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  12. Siempre leí estas historias con mucha pasión, hace años de ello, hoy al leerte he vuelto a sentir esa pasión por la aventura y la fantasía de unos mundos lejanos, que lujo poderte leer Mirella.

    Feliz día!!!

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    1. Esos mundos inventados, llenos de aventuras y desafíos, siempre fueron el refugio de mi infancia (y también después), porque despertaban mi fantasía.
      Me gusta que disfrutes de lo que publico y además es gratis... jajaja...
      Un abrazo con mucho afecto.

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  13. A cualquiera puedes darle lecciones, porque eres un gran escritora. Muchos de esos dioses de barro, a tu lado son una menudencia.

    Besos Mirella.

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    1. No tengo formación literaria, Rafa, no sé nada de teoría, me hice bajo el lema de "ensayo y error". Tengo un gran amor por las palabras e intento juntarlas de la mejor manera posible, ampliando el vocabulario que, hoy en día, se va achicando cada vez más.
      Gracias, amigo, por estar siempre y suerte con el partido de esta tarde (si te interesa el fútbol).
      Abrazo grande.

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  14. Luego tensará el arco, y no conseguirá engañar a un perro.

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    1. Aunque te vistas de mendigo, nunca podrás engañar a tu perro.
      Gracias, Fernando, espero que te haya gustado más que el post anterior (jeje)
      Muchos saludos.

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    2. Ja ja ja, el anterior también me gustó, solamente que me evadí pensando lo que creí que iba a pasar y el final real me tomó por sorpresa.

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    3. Entonces me alegra haberte sorprendido y que tus vaticinios sobre el final no se cumplieran.
      Gracias por la aclaración... ahora puedo dormir tranquila... jajaja...

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  15. Te arriesgaste y saliste super airosa.
    Me gustó recordar... hace tiempo que leí estas obras.

    abraçades Mirella

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    1. No me puedo fiar mucho de la percepción que tengo de mis textos, así que decidí que lo mejor es publicarlos y ver qué le pasa a los lectores.
      Me alegro de haberte hecho recordar esa obra grandiosa.
      Abraçades, Esme.

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  16. Que gran narradora eres Mirella. Se disfruta tanto leerte que da gusto.
    Un beeeso

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    1. Me da alegría que lo consideres así, Gildo. Siempre es placentero encontrar sintonía con los que nos apartamos de la manada.
      Beeeeesos ovejiles, amigo.

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  17. Que hermoso es perderse, hundirse en ese llamado sin pensar en nada, solo los sentidos y disfrutar...

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    1. Mientras no se desee más que ese momento, está bien; pero el planteo Sirenil es otro: quieren todo, cuerpo, mente y alma.
      Gracias, Chaly, besos.

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  18. Hoy la heroina eres tú...
    Haces que las palabras como plumas naveguen entre tus letras, de manera leve y sutil.
    Después de leerte, qué arda Troya, qué más da!

    A sus pies, bella dama.
    Y un beso, claro.

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    1. Troya ya había ardido antes de que escribiera este relato... y te juro, Zarza, que no tuve nada que ver... jajaja...
      Gracias por acercarte siempre con tus lindas palabras.
      Besos, guapísima.

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  19. Como no leí la obra de Homero, ni vi Ulysses, ni nada, voy a comentar desde la más absoluta ignorancia:
    Un texto poético, lleno de imágenes surrealistas envueltas en una atmósfera de fábula romántica y dramática, aunque le encontré un trasfondo oscuro. Ver al gran Kirk escribiendo en su muslo, sucumbiendo ante aquel canto, me resultó inquietante.
    Un gran texto.
    Saludos.

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    1. Que te inquietaras, Raúl, ya es todo un logro para mí, porque estás acostumbrado a la lectura de textos inquietantes. Sí, también tiene un trasfondo oscuro, no sé si en la historia de Homero está, pero que me gustó agregar como mi visión sobre las consecuencias del poder de las Sirenas.
      Gracias y un abrazo.

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  20. Un gran desafío meterse con las "sensaciones" del rey de Ítaca! Y coincido con Esmeralda, saliste súper-airosa! Menos mal que no fuiste cronista en la época de Odiseo, mirá si Penélope leía tremenda confesión en las noticias? Ja! Sos fantástica! Felicitaciones, amiga, tenés el don. Abbracci.

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    1. Noooo, como cronista me hubiera muerto de hambre y menos de chismes palaciegos.
      Odiseo, desde chica, fue mi héroe mitológico favorito.
      Gracias, Patzy y un besote enorme.

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  21. Cómo me gustan tus textos...Creas un pequeño universo poético del que no es posible escapar. Fascinante de veras, Mirell

    Besosbesos.

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    1. Un gusto tenerte por aquí y siempre dejándome tan lindos comentarios. Me alegro de veras que disfrutes de este espacio.
      Un montón de besazos, Soco querida.

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  22. A VECES ES ASÍ: HAY SEDUCCIONES INCONTROLABLES.
    BESOS

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    1. Y lo peor es que dejan secuelas difíciles de borrar.
      Gracias, Adolfo, y un beso grande.

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  23. Hermoso!!!! Un placer inmenso leerte. Saludos desde Puerto Rico!!!

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    1. Muy amable, Jackie, por la visita y por tan lindo comentario.
      Besos.

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  24. Seducción,
    Muy interesante la descripción de la impotencia del ser ante el destino. Me gustó esa tangente literaria que pasa por el círculo homérico, ciertamente no somos iguales hoy con lo que fuimos, ni mañana con lo que seremos. Alicia

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    1. Gracias por tu amable comentario, Alicia, y bienvenida a este espacio.
      Me gusta mucho la mitología y suelo hacer alusiones en algunos textos, pero en este quise directamente meterme en el interior de Odiseo, para imaginar qué podía haber sentido y pensado durante esa experiencia.
      Muchos saludos.

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  25. Pues no vuelvas, hay esclavitudes peores.
    Abrazos, siempre

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    1. Gracias, Amando, estamos llenos de pequeñas y grandes esclavitudes.
      Otro abrazo.

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  26. En la fuerza de tu texto se transporta una de las grandes realidades del mundo de las emociones. Espléndida pieza bella Mirella.

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    1. El mundo emocional es un poco el refugio de los que aman el arte, en cualquiera de sus manifestaciones.
      Gracias por la lectura y un fuerte abrazo, Carlos.

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  27. Brillante, Mirella, como siempre.
    Me encantó lo que no nos contás de las sirenas monstruos que cantan en silencio, y que nos dejás a nuestra imaginación para elucubrar cómo son en realidad esos seres bestiales.
    la redacción en primera persona eleva aún más la sensación de sufrimiento del protagonista. Fantástico.
    ¡Saludos!

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    1. Me parece que hay que dejar algo no dicho, o apenas insinuado, para que la imaginación del lector trabaje y ponga lo suyo.
      Me resultó bastante difícil meterme en la piel de Odiseo, pero como es un personaje que me gusta mucho, finalmente lo logré.
      Gracias por leer y comentar siempre, Juanito, aprecio que te interese lo que escribo.
      Muchos saludos.

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  28. No sé porque razón no salió mi comentario. Intentaré reproducirlo nuevamente en la comunidad, como sea me encantó Mirella.

    Saludos.

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    1. A veces Blogger se pone loquito, no te preocupes, Gonza, lo importante es que lo leíste y si además te gustó... cartón lleno, como decimos por aquí.
      Besos, compañero.

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