martes, 24 de octubre de 2017

12. Extranjeridad

Óleo y foto: Gottfried Helnwein 


Piera había nacido en el Hospital Piñero, a una cuadra del cementerio de Flores, de modo que si algo hubiera salido mal en el parto, largo y complejo, nos hubiéramos ahorrado velorio y alquiler de coches, palabras dichas años más tarde por Bruno, en un despliegue de su sarcasmo lúgubre. 

Era la única que tenía nacionalidad argentina. Tu sangre es puramente italiana, solía recordarle su madre las veces que Piera hablaba en castellano dentro del hogar.

Elio abrió la claridad de sus ojitos en Roma, donde vivían los padres en ese momento. Bruno nació en Nápoles, en la casa de los abuelos maternos porque ya habían decidido partir para Argentina. Cuando Bruno cumplió los ocho meses subieron al barco que los conduciría a una orilla, para ellos verde como sus esperanzas.

No sabe cómo se adaptaron sus hermanos, la diferencia de edad, también de temperamento, los separaba para entablar ese tipo de confidencias. Y cuando ella creció, Elio ya se había ido y con Bruno era impensable cualquier tipo de comunicación.

Renzo y Luciana, en sus conversaciones fuera del núcleo itálico en el que se preservaron, usaban un cocoliche* lastimoso. Su padre, con la excusa de que era profesor de italiano y latín, apenas si se esforzaba por mejorar el nuevo idioma.

A Piera, en la infancia, esta tierra se le había mostrado en pequeños retazos: aprender, dificultosamente, una lengua que le gustaba pero que no tenía con quien practicar al salir del colegio; corretear por el barrio tranquilo, con calles adoquinadas y los plátanos frondosos en los bordes de las veredas, que en verano regalaban la protección de su sombra. No mucho más, ya que la criaban “a la europea”, escuchando ópera, Verdi, Mozart, o canzonette napolitanas que a ella le parecían de otro siglo.

Se sentía extranjera tanto en su familia como en el colegio, no conocía las bandas musicales de moda ni los actores. Al cine la llevaban a ver solo las viejas películas de Sophia Loren, Marcello Mastroianni, Vittorio Gassman.

Empezó a conectarse con la música local y del mundo cuando, al cumplir los trece, Elio recién llegado del exilio, le regaló una radio portátil con audífonos. Y se identificó con la voz rotunda de Cortez en el tema de Cabral…  No soy de aquí ni soy de allá, no tengo edad ni porvenir y ser feliz es mi color de identidad… Pero ser feliz parecía que no estaba en su identidad. No sabía cómo se es feliz, lo que conocía era el miedo disfrazado de rabia y la culpa, después de sus ataques de rebeldía. Hasta experimentaba un extrañamiento para consigo misma, como si mirara una figura borrosa desde un tren en marcha.

En su adolescencia consideró que no había cumplido con las expectativas de su madre: le había hecho más correcciones y reproches que elogios. De su padre, tan introvertido y misterioso, jamás descubrió qué esperaba de ella. Bruno debía verla como un insecto molesto y obstinado al que hay que espantar para que no fastidie. Para Elio, más ausente que presente, pudo representar un juguete divertido con el que se entretenía durante la fugacidad de sus apariciones. Y para sus maestras y profesores del secundario fue una alumna mediocre con potenciales sin explorar.

Pausadamente, pincelada tras pincelada, un trazo tras otro, se fue diseñando una identidad íntima, una pertenencia que la ligara a algo y así se le reveló que su patria era el arte. Ya no le dolía su extranjeridad ni el ostracismo al que se sometió sin darse cuenta: una parte de ella se apegó a ese mundo inventado y la otra se dedicó a observar el real y pintarlo desde sus ojos interiores.

Luciana no le había dado importancia a sus primeras acuarelas, que Piera le mostraba con entusiasmo esperando un estímulo, la aprobación hacia esa faceta de tanto valor para ella. En cambio, pocos años después, otra extranjera, Sonia, los admiró con palabras sencillas que no le significaron nada. No entonces.

Fue después de la venta de la casa, ese territorio amigo-enemigo, que empezó a mirar a Sonia desde las coincidencias y no desde las diversidades, de persona a persona, sin el matiz altanero que la asemejaba a Bruno.


*Cocoliche: es la lengua mezcla de español e italiano o de cualquier dialecto de Italia.


Sinopsis

Piera (1970): rememora y reflexiona sobre momentos claves de su historia. Es maestra de arte y artista plástica. También decide recurrir a la escritura para profundizar más su viaje al pasado.
Luciana, su madre, muere cuando Piera tiene diez años. Renzo, su padre, al poco tiempo de enviudar se casa con Sonia (la Segunda). Es profesor de francés, italiano y latín. Cae en depresión con la muerte de Luciana. Elio, es el hermano dieciocho años mayor, muy querido por Piera. Es periodista. Estuvo poco en la casa, durante la dictadura militar tuvo que exiliarse. Bruno es el segundo hermano -con el que Piera se lleva mal- es agente financiero y su única preocupación parece ser el dinero. Tiene una feroz pelea con Elio, que es echado de la casa por su padre. Ella desconoce lo que ocurrió entre los hermanos.
César es abogado, Piera se casa con él a los veintiún años y se separa cinco años después. Es César quien le da indicios sobre el secreto familiar. Piera visita a Micaela (que fue la novia de Bruno) y ella le confirma la sospecha de César: que con Elio eran amantes.
Al poco tiempo de separarse de César, muere repentinamente el padre de Piera y Bruno vende la casa familiar sin consultarla. Ante la soledad de Sonia, Piera empieza a acercarse a ella.



©  Mirella S.   — 2017 —





Un video simpático y ¡muuuuuy italiano! Para que se vayan con una sonrisa...

62 comentarios:

  1. Sólo el Arte con mayúsculas, y la Grande Bellezza puede salvarnos del abismo.
    Puedo sentir cierta empatía con Piera...
    Salí de un país en el que me insultaron, y me trataron como un perro verde, por no corresponder a ningún estereotipo de aquella época.
    No tengo ni patria, ni banderas.
    Huyo de las etiquetas.
    De los que piensan lo que pienso, desde su sofá, y cuando todo termina, hacen suyas mis palabras.
    Callo. Respiro. Observo y mi palabra ora a veces es muda, ora muda y cambia de colores.
    Nos vamos construyendo a cada latido, nos vamos haciendo, paso a paso, y ya sin compromiso alguno.

    Un relato para enmarcar.

    Mira que escribes bien, eres universal... y eso, créeme muy pocos lo logran (lo de llegar a un pensar y sentir unánimes).

    Un abrazo enorme, mi Bella Dama.

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    1. Qué hermoso comentario, Eva, contándome también tus vivencias, que se parecen a las de Piera y a las mías, en cuestión de sentirse cómoda en una sociedad que construye sus bases en estereotipos y convenciones de los que no nos sentimos parte.
      También soy observadora, reflexiono y saco mis propias conclusiones, quizás eso hace que pueda expresar emociones y pensamientos que lleguen a muchos.
      Gracias, querida Zarcita, es un placer leer tus comentarios.
      Besos y abrazos.

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  2. Me estoy encariñando con Piera, mucho.
    Que linda historia...repito mil veces.
    Beso Mirella!

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    1. ¡Una buena noticia, Dana!
      No sabés cuánto me alegra que sigas la historia y te guste.
      Te lo agradezco mucho.
      Besos.

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    1. Thanks a lot, Rick. I'm glad you like it.
      A big hug!

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  4. Me he visto reflejado en ese sentirse extranjero siempre.
    Cada vez más.

    Besos.

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    1. Me lo imagino, Xavi, tenemos eso en común.
      Tampoco me interesa integrarme a la locura que recorre todo el planeta.
      Un enorme abrazote.

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  5. Hola Mirella! Este episodio me pareció hermoso. Me estoy enamorando de Piera.
    Un abrazo grande!!

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    1. Gracias, Simón, me da alegría que disfrutes de estos episodios. Todavía te quedan seis más para declararle lo que sentís a Piera... jajajaja...
      ¡Abrazote amigo!

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  6. Interesante relato sobre la vida de Piera, es dificil adaptarse a los cambios porque siempre te quedas un poco estacionada en la estación que dejaste atras.
    Un gusto disfrutar tu excelentes textos.

    Me encanto el video tiene un ritmo alegre y pegajoso, no conocia el grupo y me fui a buscar mas temas de ellos. :)

    Besos, bonita.

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    1. Todo cambio significa una adaptación a lo nuevo que aparece y que suele dar miedo.
      Gracias por leer y dejarme tu comentario, Euge.
      Me alegra mucho que te resultara divertido el video.
      Un gran abrazo.

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  7. Dicen que no hay mal que por bien no venga, y parece que ese sentirse extraña en todas partes y desasida de su entorno, hizo que Piera se volcara en el arte. No es un camino sembrado de flores, pero es un camino, al fin y al cabo, para encontrar su lugar.

    Una entrega escrita desde la sensibilidad y el esmero, Mirella. ¡Siempre es un placer leerte! :)

    Un gran beso de martes.

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    1. En su gran mayoría los que se dedican a cualquier expresión artística tienen algo diferente, algo inexplicable que tratan de volcar en sus obras. Muchos de ellos son considerados "raros" y también un poco locos.
      Basta leer las biografías de los más importantes escritores, pintores o músicos para darse cuenta de la extrema sensibilidad y de las experiencias duras que les tocó vivir.
      Muy contenta de que te vayas conforme también esta semana, linda.
      Mil gracias y besazos, Julia.

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  8. Hoy me he sentido señalada, nombrada, se lo que significa no ser de aquí ni de allá, los motes colegiales y explicar a cada rato el porque de alguna costumbre. Me he sentido bien, Cortez siempre me emocionó y leerte a ti es disfrutar del arte en la escritura. Un abrazo fuerte

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    1. A los que nos pasó sabemos lo que se siente, sabemos de esa sensación de "bicho raro", de no pertenencia y todo lo que implica.
      Gracias, Ester, es un gustazo tenerte siempre por aquí.
      Muchos besos, guapísima.

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  9. ¡Hola Mirella!
    Puedo imaginar a Piera sintiéndose "fuera de lugar" y sin remedio para adaptarse, no me extraña que se identificara con la letra Cabral. Debió de ser duro para ella creer que no cumplía las expectativas de su madre junto a la indiferencia del padre.

    Suerte que supo sacar toda la belleza que albergaba en su interior y plasmar el arte con las pinceladas de sus sentimientos. Retrato que dejas muy bien reflejado de Piera dentro de su infancia y adolescencia. Muy interesante, amiga.

    Un gran abrazo.

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    1. La letra de Cabral es muy emotiva y a mí siempre me llegó.
      No fue una hija deseada, lo mencioné al principio, vino en un momento en que los padres ya no querían más hijos y mucho no modificaron esa actitud a medida que Piera crecía.
      En la mayoría de los aspectos de su vida se hizo sola y fue una bendición que pudiera encontrar ese lugarcito del arte para sentirse cobijada.
      Muy agradecida, Mila, por continuar leyendo la historia de Piera.
      Otro abrazo grandote.

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    1. Me da alegría que te guste, profe. Todavía la tendremos unos episodios más por aquí.
      Gracias y besos.

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  11. Todo el mundo se enamora de Piera.Es normal, es tan normal que yo misma me he enamorado de ella. Me encanta el relato y el corazoncito de Piera. Besos grandes

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    1. Muchas gracias por tus palabras cálidas y afectuosas, Elizabeth. Estoy contenta a más no poder de que casi todos los que empezaron a leer la historia sigan manteniendo el interés a lo largo de las semanas sin faltar.
      Un enorme abrazo.

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  12. Veo en Piera y en su mundo, un conocido panorama, calles empedradas, plátanos en la vereda, me faltaba el vigilante de la esquina corriendo a los chicos que jugaban a la pelota.
    Un ser introvertido que se va dando a luz de a poco. Le faltó cariño, por eso no sabia darlo, ni reconocerlo en los demás cuando intentaban ser amables con ella.Interesante.

    mariarosa

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    1. Cuando se es ignorada y la demostración de afecto es casi nula, se sale con un bagaje muy pobre a enfrentar la vida y hay que construirse a sí mimsma día a día.
      Mil gracias, Mariarosa yu un abrazo grandote.

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  13. Cuando uno crece tiende a ver las cosas de otro modo. Mientras todo sea para mejor... Ahora hasta puede ponerse a escuchar «Despacito».
    Saludos.

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    1. No creo que le guste ese tema, hay tantos que puede escuchar ahora libremente. Piera se está fortaleciendo y vive sus circunstancias desde otro ángulo.
      Gracias, Raúl por leer también los episodios anteriores.
      Muchos saludos.

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  14. Hermoso pasaje en el que Piera perdida en un mundo con el que no empatiza y metida para dentro, descubre su pasión por la pintura. Siempre he pensado que uno descubre mejor lo que le apasiona cuando ha estado un poco metido en el pozo (bueno, no siempre). Después parece que todo deslumbra más. Al principio parece que no tiene quien le apoye en su arte, y otra vez nos sorprende Sonia.
    Genial Mirella, me ha encantado. Como siempre.
    Un besazo.

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    1. Coincido, Ziortza, extrañamente el ser humano descubre cosas valiosas de sí o vocaciones profundas en los momentos de crisis.
      Lo importante es saber aprovechar esas crisis para que redunden en crecimiento.
      Muy agradecida y contenta de que disfrutaras la lectura.
      Más besazos, linda.

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  15. Siempre me conmueven tus historias

    Un abrazo grande amiga :)

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    1. Gracias por seguir entusiasmada con el relato, Nieves.
      Otro abrazo bien fuerte, hermosa.

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  16. Hola Mirella,
    Este capítulo es precioso por la fragilidad que envuelve a Piera, se palpa toda esa soledad e incomprensión que la ha acompañado a lo largo de su vida, sin respuestas porque no son necesarias, solo sentimientos. Y esos son los que despiertan tus letras.
    Un beso, y feliz tarde.

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    1. De a poco Piera permite que se entre en su interior y en este episodio muestra cómo se sintió respecto al mundo que la rodeaba. Por suerte, pudo encontrar su camino y algo que le diera identidad propia.
      Gracias, linda, un abrazo bien grande.

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  17. Me gustan mucho las historias de Piera, estás definiendo muy bien al personaje. Sentirse aislado o poco integrado es un sentimiento de difícil. Un besito guapa, felicidades por esta historia tan bien construida!

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    1. Me da un gran gusto que te siga interesando la historia y que además te parezca buena. Yo estoy tan metida en ella que perdí la capacidad de análisis.
      Muchas gracias, María, con un enorme abrazo.

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  18. Al parecer el arte le pone los pies en la tierra; en la tierra que ella creó para habitar. Para habitar a gusto, añadiría. Bien por Piera!

    Saludos salados, Mirella.

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    1. Así es, Julio, el arte se vuelve su familia, su país, su lugar en el mundo.
      Muchas gracias y abrazos.

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  19. Ya con la primera estrofa de frase sarcástica se conoce las maneras de Bruno. Y la insistencia de la madre en la “pureza italiana”. Piera creció en un ambiente difícil, donde le costaba esfuerzo ser ella misma por la fuerte influencia de una familia que le cuesta aclimatarse a las circunstancias del nuevo país. Piera sabe lo que significa la palabra “soledad”. Piera no encuentra su lugar.
    Lo único que me suena "raro" de tu historia es la palabra “extranjeridad” con la que además titulas el capítulo, un término que en castellano no es admisible, extranjerismo o extranjería decimos por acá, pero soy consciente de los modismos argentinos, pero como generalmente no usas argot, ni términos locales, por eso te lo comento Mirella.
    Sonia se le acerca a destiempo, de manera inusitada, y como tan bien has dicho, desde la coincidencia, no desde la diversidad.
    Es un capítulo muy muy íntimo, donde Piera se desnuda y nos deja verla por dentro en sus saudades, en sus conflictos, en sus diferencias con todos los demás.
    A mi me dan muchas ganas de abrazar a Piera, y a Mirella también.

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    1. En Argentina, aunque no es una palabra muy usada, decimos extranjeridad y no es argot o coloquialismo.
      Describiste impecablemente las circunstancias de Piera, su infancia triste, solitaria, etapa en la que no pudo aceptar a Sonia, una persona también retraída de la que sabrás algunos datos más en otro episodio. Ahora ya consigue verla desde otro ángulo.
      Muchas gracias guapísima, por el hermoso comentario y por simpatizar con Piera.
      Yo también te abrazo fuerte, Isabel.

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    2. Claro, por ese dije que "me sonaba raro", soy consciente de vuestros modismos.
      Hasta pronto querida Mirella.

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    3. Besos y espero que estés mejor de la gripe, Isabel.

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    4. Ya esto mejor, gracias, a veces el cuerpo es sabio y te hace parar.
      Buenas noches Mirella.

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    5. ¡Me alegro y cuidate, Isabel!
      Buen viernes.

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  20. Uno va entendiendo mejor el interior de Piera a medida que se va develando el contexto inhóspito en el que crece, como una plantita en un páramo. Una familia en la que el afecto es escaso. Entre dos lenguajes, siempre extranjera. Y sucede lo que parece inevitable: se enrosca en su íntimo caracol, se mete para adentro, se encierra, su sensibilidad se potencia. Y despierta en su mundo interior la forma más genuina de expresión que ha encontrado: el arte. Y, es Sonia, la que va a admirar ese lado de su personalidad, en el cual nadie de su familia ha reparado.
    Piera crece y la ternura con que uno lee también.
    Un abrazo, Mirella.
    Ariel

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    1. Ya te lo habré dicho y vuelvo a repetirlo: tus comentarios son magníficos, profundos y tan llenos de tu mirada poética.
      Piera, como todos los que tuvieron infancias áridas, se defiende como puede y busca un lugar que le sirva de refugio. El mundo del arte le brinda la posibilidad de expresarse y un camino personal que recorrer.
      Gracias por estar siempre, Ariel, con un enorme abrazo.

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  21. Cómo no identificarse con esa canción: nací aquí pero me dicen que soy italiana, y en la casa se habla italiano pero en la escuela castellano. Piera creció en soledad, rodeada de gente pero sola. Pienso que quizá pudiera haber tenido una mejor relación con Sonia de no haberle tenido la aversión que le tenía por ser la suplente de su madre, la segunda, pero no lo sé.
    Magnífico como siempre querida amiga.
    Beeeeesos y abrazos.

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    1. Un verdadero lío de identidad, querido Gildo.
      En cuanto al rechazo hacia Sonia, la Segunda, es algo muy típico de esa edad: pasar de tener una madre imponente a una reemplazante débil y sumisa, que cumplía más funciones de sirvienta que de madrastra (porque ni el padre le daba cabida), no es fácil de aceptar.
      Muchas gracias amigo, un fuerte abrazo y beeeso.

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  22. La falta de afecto con mayúsculas ha reforzado esa maravillosa personalidad solitaria de Piera,... sabes?, me suenan muchas de sus sensaciones. Hermosa entrada Mirella!

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    1. Las carencias afectivas profundizan los deseos de soledad y de construir un mundo propio, por suerte Piera lo encontró en el arte.
      Gracias, Norte, me da gusto que te fueras satisfecho.
      Abrazos.

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  23. Atenta observo este retrato donde la imagen de Piera emerge como la niebla entre brumas nostálgicas y arenas movedizas arrastradas por el temporal del recuerdo que estremece hasta los resquicios por donde las hojas de este libro amarillean.
    Ciñéndome a tu texto, quiero decirte que me ha gustado tu recurso de forma, al introducir esas frases en letra cursiva para ayudarnos a confeccionar una buena síntesis de este personaje principal y sus relaciones con el entorno familiar.
    Esta composición descriptiva en torno a las distintas etapas de crecimiento de Piera, desde su nacimiento hasta la adolescencia, así como también el conocimiento y comprensión de su carácter rebelde, introvertido y triste, derivado de esas relaciones familiares tan frustrantes y dentro de un ambiente rancio y conservador, sinceramente me han parecido bastante bien logradas, pues no se hace pesada en cuanto a la fluidez del relato y nos acerca a la humanidad del personaje.
    No es de extrañar su sentimiento de extranjera dentro incluso de las cuatro paredes de su casa, o sus habituales ataques de rebeldía a la búsqueda de una felicidad, que hasta después de la adolescencia no acabó de encontrar, es decir, hasta que la imaginación y el espléndido mundo interior le facilitó el camino para exteriorizar sus observaciones o sus propias vivencias, gracias a aquellas primeras acuarelas que iniciaron su vocación artística.
    Como nota personal puedo añadir que comprendo perfectamente esa mismo sentimiento de extranjería (que diríamos por acá), puesto que a lo largo de mi vida también lo he experimentado bastante y lo curioso es que cuando he visitado el extranjero o he pasado allí ciertos meses, siempre me he sentido mejor que en España o lo más gracioso que nunca se pensaban que era española.

    Quedo a la expectativa del siguiente episodio, amiga Mirella.
    Un abrazo enorme.

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    1. Me produce alegría tu comentario porque captaste muy bien la vida emocional de Piera. A veces pasa que en la propia tierra uno se siente extranjero; en ese sentido, aquí en Argentina, no me ocurrió, pero sí cuando viajé a Italia por primera vez, con mucha ilusión de conocer mi lugar de origen (nací cerca de Parma) y con la idea de quizás poder quedarme, pero tuve la sensación de que ya no era mi lugar en el mundo.
      Muchas gracias por tus cálidas palabras, Estrella.
      Un gran abrazote.

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  24. Piera sigue tratando de encontrar su lugar, deshaciéndose de las cargas del pasado con el que no se siente identificada y tratando de mirar hacia adelante. A pesar de ser ya una mujer parece que están todavía en una etapa de búsqueda de si misma y de su propia identidad. La figura de Sonia parece que le ayuda a ese reencuentro, tal vez ve en ella la cercanía familiar que siempre echó en falta, alguien con quien abrir sus sentimientos. Un abrazo Mirella.

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    1. En ciertos casos, con experiencias infantiles en las que faltan el apoyo y el estímulo, es más difícil formarse una identidad. Entonces se está en una búsqueda constante porque también se descartan todo los aspectos que tengan que ver con la familia. Sonia será una ayuda inesperada para ella.
      Muy agradecida por seguir la historia.
      Un abrazo, Jorge.

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  25. Me quedé de piedra al leer ese primer párrafo sobre el comentario hecho por Bruno acerca del cementerio... Cuánta maldad hecha palabras!
    Como ya te he comentado en otras ocasiones, Mirella, por Piera siento gran empatía, no porque me identifique exactamente con su historia, sino porque en ésta hay mucho del lado triste de la vida. Qué necesario es el cariño desde la infancia, cariño que a nuestra protagonista le fue negado.
    Además, su personalidad se fue tejiendo en el seno de una familia italiana, pero lo que Piera veía afuera era distinto, de modo que me hizo recordar a esos personajes que viven entre dos mundos, sin poder afianzar su identidad del todo.
    Es fantástico haber conocido a esa gran escritora que llevas dentro. Sigue escuchándola.
    Un besote muy grande.

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    1. Me llama mucho la atención que los que empezaron a leer esta historia sigan firmes comentando cada capítulo y también que se ha creado mucha empatía con Piera. Recibir esas respuestas me ayuda enormemente porque quiere decir que pude dibujar un personaje muy humano y también querible.
      En efecto, Piera está tironeada entre dos mundos que no le caben del todo y busca el que la haga un poco feliz.
      Gracias por tu comentario tan lindo, Sofía. Un gusto tenerte por aquí.
      Besazos, guapa.

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  26. Muy bueno este trabajo que estás haciendo con estos relatos, diseccionando casi a los personajes para poder conocerlos y como antes otros te ha comentado consigues que Piera sea entrañable, la ves perdida, queriendo agradar y expresando su sensibilidad y volcándose en su arte. Casi duele verla tan necesitada de afecto y la indiferencia a su alrededor, afortunada fue encontrando ese arte que la recibe y no la juzga.
    Muy bonito Mirella.
    Besos

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    1. Muchas gracias, Conxita, este experimento que quise hacer con la historia de Piera no pensé que se alargaría tanto. Ya había escrito cosas sueltas sobre el personaje, pero ahora me gustó la idea de armarle una continuidad a sus vivencias.
      Contenta de que lo disfrutaras.
      Abrazo grandote.

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  27. Qué difícil es a veces tener que irse de casa para acabar haciendo otra lejos,
    un saludo, Mirella.

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    1. ¡Hola y bienvenida! En este caso fue necesario para que ella encontrara su propio camino.
      Gracias por pasar y dejar tus impresiones.
      Saludos.

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  28. Extranjeridad no solo respecto a un país, sino en tu propia familia. Desde luego ese comentario entre la crueldad y el humor negro es como para coger las maletas. Estupendo capítulo en el que la acción se toma una pausa para dibujar el cuadro de la infancia de Piera en esa Italia tan hermanada con Argentina. Un fuerte abrazo!!

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    1. La peor extranjeridad es la de no sentirse parte de la familia. De allí proviene la búsqueda y la necesidad de una pertenencia.
      Me parecía que era bueno dar a conocer algunos datos de su historia.
      Mil gracias David por tu comentario tan positivo.
      Otro gran abrazo.

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  29. Apasionante tu historia que ahora, he leído de un tirón. Ya sabes lo que pienso de tu magnífica forma de narrar...
    Curioso: hoy he aprendido el exacto significado de "cocoliso", cariñosa y tierna manera de llamar a mi primer hijo, hace montón de años, cuando solo era un diminuto bichito de luz...

    Te dejo mi abrazo mas entrañable, queridísima Mirell.

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    1. Mil gracias por leer desde el principio, Soco. Me da placer que te vayas conforme con esta historia que resultó todo un experimento para mí y que considero apenas un borrador.
      Un abrazo con mucho afecto, preciosa.

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