miércoles, 1 de abril de 2015

Lividez de agosto




Me cumplo en cada elección, en cada idea que pienso, digo o escribo. En ese dios demonio que me habita y murmura directivas antagónicas. Hasta me cumplo en el no movimiento, retraída en las profundidades sinuosas de mi esencia.

Y tejo mi vestido, a veces es largo, en otras con el ruedo asimétrico. El destino le agrega a la trama agujeros imprevistos, desdibuja el diseño programado y no tengo la facultad de modificarlo durante las noches en las que solo aguardo el alba. 

Me responsabilizo de mis actos, de mis palabras, de mis silencios. Generalmente soy consciente de lo que pueden desencadenar. Pero hay veces que me toman por sorpresa las reacciones dañinas que generan.

Qué tengo que ver yo con el terremoto que provocó mi sonrisa o mis manos andariegas en sus gestos de paloma. O que mis ojos ausentes, en sus habituales fugas interiores, hayan sido interpretados como un desprecio.

Entonces, en ese otro estalla algún núcleo insano, secreto, incluso ignorado. Todo se vuelve inverosímil y me hundo en ciénagas que me convierten en barro.

Después de la lividez de ese día de agosto, nada será lo mismo. Es como si deambulara por un laberinto de panteras, con mi mascarón de arcilla, al que le moldeo expresiones según las circunstancias. Sin embargo, debajo está la esfinge muda de estupor, que se quedó ciega de horizontes.


Me corté el pelo igual que un soldado, pinté mis labios y mis uñas de negro, en un luto tan desafiante como inservible.


©  Mirella S.   — Febrero 2015 — 

                                                                                   

  Fotos de Dmitry Bulgakov





52 comentarios:

  1. Hoy pensaba justo en las sentencias que hacen los demás sobre uno. Pensaba que la cuestión es más de uno que de los demás...
    Como esas miradas que toman posición sobre algo tuyo no hacen más que ver su propio reflejo.
    Corto, lindo para no variar.
    besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y también pasa al revés: cuántas veces proyectamos en los demás lo que no nos gusta de nosotros.
      Un beso grande, Dana. Gracias.

      Eliminar
  2. Corto,profundo y muy bien escrito querida Mirella.
    Gracias y un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias a vos por acercarte y leer, Gea, me alegra de que te gustara.
      Un fuerte abrazo.

      Eliminar
  3. No todos son tan honestos como la protagonista de tu relato.
    Ni creo que todo sea tan sencillo como eso, que uno sea el bueno y los otros los malos.
    Ni que merezca la pena pintarse por ello tampoco el alma de negro y sentir como un soldado.
    Multitud de prismas, diferentes ángulos, susceptibilidades... y miles de etcéteras.
    ¿Acaso alguien nació perfecto?
    Que lance entonces la primera piedra.

    Besos, mi Bella Dama.

    Tanto si las sacas del pasado como si las traes desde el presente, tus letras me fascinan. Es lo que hay.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es un texto que dudé en publicar, Eva. Es poco claro y está basado en una experiencia personal muy dura, le di un formato literario porque necesitaba expresarlo y, por supuesto, ni me corté el pelo ni me pinté de negro. Usé esas metáforas como expresión del dolor.
      Todos somos imperfectos y sumamente complejos y la protagonista apenas trata de ser honesta, en primer lugar consigo misma y cree, con cierta inocencia, que en esa situación los demás procederán de la misma manera.
      Gracias y un fuerte abrazo, guapísima.

      Eliminar
  4. Corto pero intenso, la honestidad no es fruta común, y la toma de decisiones tampoco son tan pensadas como estas. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La honestidad con uno mismo y responsabilizarse de los propios actos, para separar la parte que le toca a uno de la reacción del otro.
      Gracias, Ester, un abrazo.

      Eliminar
  5. Excelente, Mirella. Un paisaje interior muy bien conseguido. Me ha gustado.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Isabel, me gusta dibujar paisajes interiores, aunque sean oscuros.
      Un abrazote.

      Eliminar
  6. Muy bien detallado, y dicho en plata tú puedes y estas capacitada para hacer lo que te salga de la peineta. Como hacen y deben las personas de bien.

    Besos Mirella y cuídate.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me gustó la expresión de la peineta, Rafa, pero no siempre se puede y muchos no entienden y se rechiflan mal.
      Un enorme abrazote.

      Eliminar
  7. A veces la vida se nos hace difícil, nos sentimos rodando en un laberinto sin luz. Un texto que nos ubica en ciertos momentos de la vida, al menos nos rescata el saber que no siempre es así.
    Muy buen texto.

    mariarosa

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Son momentos crueles, por lo inesperados, son los que duelen más y tardan en irse porque cuando se ha roto una confianza, se malinterpretó todo en un abuso sin sentido, lo más duro es volver a confiar.
      Gracias, Mariarosa, sé que es un texto oscuro y doloroso.
      Un abrazo.

      Eliminar
  8. Fue como echar un breve vistazo al interior de alguien, con sus laberintos y reflexiones. Porque en el fondo todos nos creemos libres pero vivimos atados al tiempo, sin el cual no tenemos destino y de qué sirve el tiempo sin un destino. Distinta a tus otras publicaciones, no deja de ser especial. Besos Mirella.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tengo otras publicaciones que se meten en los pasadizos internos y oscuros de la psique, actualmente me brotan más fácilmente que los cuentos en donde hay una trama definida.
      Te agradezco que apreciaras también esta forma más poética de expresarme.
      Un abrazo, Eduardo.

      Eliminar
  9. is an honor to read you every day. kisses andy

    ResponderEliminar
  10. Para ser sincero, Mirella, no sé qué decir. He releído el texto varias veces y he borrado y vuelto a empezar este comentario otras tantas, pero supongo que dejarme sin palabras (a mí y a otros muchos) es un mérito más que apuntar a tu lista de talentos, aunque dejarme sin palabras a mí no sea dificil.
    Me gusta mucho, en serio.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Manuel, por acercarte, no es necesario que digas mucho, es un texto oscuro y hermético, donde hay pocos datos y queda a la libre interpretación del lector.
      Tan sin palabras no te quedaste, tal vez tuviste que pensar un poco, cosa que te agradezco mucho y más si te gustó.
      Otro abrazo.

      Eliminar
  11. Cada vez me importa menos lo que opinen los demás.
    Tampoco es que me sienta orgulloso por ello.
    Te lo digo porque es un hecho.
    Ojalá me hubiera pasado antes.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Xavi, como le dije a algunos, es un texto bastante personal, metaforizado, que se refiere al dolor de una decepción debido a actos que se producen con espontaneidad, tratando de ser como uno es y que terminan con consecuencias muy duras.
      Yo creo que no hay que vivir pendiente de lo que opinan los demás, pero a veces hay que escucharlos y mirarlos, porque nos sirven de espejo.
      Un abrazo grandote.

      Eliminar
  12. Reinventarse a uno mismo, estudiarse y dar comienzo cada tanto (cuando pareces haber elegido un laberinto que no gusta) es un acto que no todo el mundo sabe llevar a cabo, por desgana o por miedo a habladurías ajenas, así que tomar consciencia de nuestros actos y enderezar nuestro propio camino es hermoso y valiente.
    Me encantó tu relato Mirella.

    Mil besos amiga !!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ciertamente es bueno cuando uno toma la decisión de reinventarse porque quiere cambiar, porque se ha dado cuenta de algún estancamiento. Pero volver a empezar después de algún hecho que desgarró la vida, ya es otra cuestión.
      Es un texto muy poco explícito, Nieves, lo sé, porque hay un componente personal.
      Un abrazo grandote, hermosa.

      Eliminar
  13. El estado del alma es difícil de expresarlo con palabras, pero tú siempre lo consigues porque lo entiendo y lo vivo contigo. Besicos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Angelines, vivimos en continentes distintos y sin embargo siento por vos un gran acercamiento.
      Un abrazo muy fuerte.

      Eliminar
  14. Cada uno que piense y diga. Lo importante es lo q uno sienta

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gran verdad, profe, aunque a veces uno se pierde un poco.
      Besos.

      Eliminar
  15. QUÉ MANERA DE EXPRESARTE. EXCELENTE!!!!
    ABRAZOS

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esa es mi manera, Adolfo, hundiendo la mano lo más profundo posible.
      Gracias y abrazos.

      Eliminar
  16. Como no soy del mundo literario, temo dejar una opinión sobre el escrito que me parece, no se tome a mal, es feminista: "Entonces en ese otro estalla algún punto insano, oculto, incluso desconocido." Ahí ya hay una sentencia y una condena hacia un tipo, no sabemos si le dieron perpetua, tampoco por qué se eligió Agosto para el título, creo que faltan detalles. Vuelvo a reiterar, no soy entendido en letras y escribo con mucho pudor, en realidad no debí meterme, la osadía no es mi costumbre, pero la noche estaba silenciosa y había una luna casi llena, una invitación a teclear!!
    Abrazo lunar, MIR!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Edu, ¿de pronto te agarró la inseguridad y el temor de comentar? Hasta ahora lo hiciste sin problemas, con entusiasmo y con acotaciones inteligentes.
      No tendría que haber publicado este texto, porque es muy hermético, debido a algo que me pasó y que de alguna manera quería expresar sin entrar en detalles.
      No es feminista, pero por un pelo no fue un femicidio.
      Te dejo un abrazo solar.

      Eliminar
  17. las expectativas y las compensaciones suelen marchitar las flores antes de que abran Mirella
    será por ello que es mejor aceptar lo que uno es y lo que el otro también es
    así la sorpresa no nos deja de sorprender ;)

    abrazos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo acepto lo que soy, Elisa, el problema es cuando otros te ven sólo como un objeto de uso y se ocultan detrás de modos agradables, hasta que sacan la zarpa.
      Gracias por pasar, estoy muy dispersa y todavía no te hice una visita.
      Te dejo un fuerte abrazo.

      Eliminar
    2. gracias por tu huella Mirella, mi comentario no iba dirigido a tu persona, era en general, pues de ocupaciones usos y desechados el mundo cuenta con miles de ellos y hasta nosotros en algún momento andamos por esos lados según con quien nos topemos

      abraxos gorditos

      Eliminar
    3. Ocurre, Elisa, que esta vez el texto está representando algo más personal, que me dejó muy dolida.
      Gracias y buena semana.

      Eliminar
  18. Veo que mi dios demonio no es el tuyo.

    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por suerte, Chaly... que el cada uno sea exclusivo.
      Besos.

      Eliminar
  19. Por qué tenemos que depender de lo que otros piensen o interpreten de nuestros actos, gestos, palabras, miradas ...?

    Me gustan tus textos, siempre. Milbesos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No deberíamos, pero a veces nos quedamos atónitos por las consecuencias impensadas.
      Un gran abrazo, Soco, mil gracias.

      Eliminar
  20. ¡Ole, Mirella, qué texto! Breve, muy bueno, el estilo fenomenal y el contenido interesantísimo.
    Antes de comprender la naturaleza de la opinión sin duda me sentía identificado al cien por cien con tu personaje, ahora, me siento muy identificado con ella de todas formas. Cada vez tengo más claro que nosotros y lo otro (personas, circunstancias) no somos objetos separables, sino el mismo continuo (exactamente el mismo). Por otro lado las opiniones ajenas funcionan como los consejos, la gente no revela tanto aquello sobre lo que opina, como quiénes son ellos. Son espejos más que nada, lo cual no debería llevarnos al error de caer en una especie de solipsismo emocional en el cual nosotros actuamos y los demás no deberían tener derecho alguno a sentirse molestos u ofendidos. En fin… el mismo tejido hecho de palabras, sensaciones, pensamientos, realidad, piel, metal, hierba…
    ¡Un abrazote! ^_^

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Agradecida de que te guste, Jorge, porque no es muy explícito y es bastante duro.
      Nos la pasamos proyectando en los otros muchas cosas nuestras, casi siempre las que no podemos ver en nosotros (o no queremos).
      Cuando suceden actos feos e inesperados, se me ocurre que es porque se han juntado dos energías propicias para que se dé el suceso. Claro que es una intelectualización del hecho, la parte emocional no se conforma con esa interpretación y queda muy afectada.
      Me alegro de que te pareciera un buen texto, aun en su brevedad. Gracias, Jorge, con otro abrazote

      Eliminar
  21. Increíble el texto Mirella, me ha gustado tanto que se me hizo corto. Tanta verdad contiene y tan bien contada. Ese límite entre el comienzo del yo y el del otro, indefinible, disperso.
    Encantada de pasarme por tu rinconcito literario.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por la lectura, Rosa. Los vínculos forman un entramado compacto y tanto en los buenos como en los malos hay una energía que, por motivos incapaces de discernir, hace que atraigamos o seamos atraidos por esos otros eslabones del tejido.
      Un abrazo.

      Eliminar
  22. Y qué bien te sienta el luto. Por inservible, sobre todo.
    Abrazos, siempre

    ResponderEliminar
  23. No siempre es fácil no darle bolilla a lo que piensan los demás sobre nosotros, sobre todo si son personas cercanas a nuestro entorno (laboral, familiar, de amistades...). Si lo logramos, hemos dado un paso al frente.
    Muy buen texto, Mirella, con una frase final excelente.
    ¡Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Habría primero que acallar a ese juez interior que es el más duro en criticarnos. Si conseguimos superar esa voz, la que viene de afuera resbalará mucho más.
      Gracias, Juanito, siempre es un gusto leer tus comentarios.
      Saludos.

      Eliminar
  24. Es una prosa poética bellísima Mirella. Musical y mirando para adentro para decirse hacia fuera. Toda bordada de imágenes estupendas, claras y muy decidoras.

    “O que mis ojos ausentes, en sus habituales fugas interiores, hayan sido interpretados como un desprecio.”

    A partir de aquí das un salto al desencanto, al conflicto o al diferendo con la otredad que puede ser la que nos habita o la que siempre está muy cerca de nosotros.
    Me gustó muchísimo este cierre es una imagen potentísima:

    “Me corté el pelo igual que un soldado, pinté mis labios y mis uñas de negro, en un luto tan desafiante como inservible.”

    Un placer Mirel y en la voz de Pato cobra una dimensión sublime.
    Besos compañera.

    ResponderEliminar
  25. Tal cual, Gonza: mirando para adentro para decirse para afuera. No lo podías haber definido mejor.
    Un placer que te gustara tanto y sí, con la voz especial de Pato se vuelve aún más intenso.
    Mil gracias por tus preciosos comentarios, compañero.

    ResponderEliminar
  26. ¿Es posible formarse sin la opinión del otro? No lo sé. Uno se moldea dependiendo de lo que lo rodea, pero una cuota de uno mismo siempre hay, por eso se termina de un luto tan desafiante como inservible.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No es posible, Raúl, es necesario en el período de la formación. Después lo importante es conseguir despegarse un poco (o bastante en los caso tóxicos) y adquirir un criterio propio y no vivir pendiente de lo que piensan, dicen o esperan los demás de uno...
      Un abrazo y gracias por todos tus comentarios.

      Eliminar