lunes, 30 de noviembre de 2015

Un poema que me dedicó Gonzalo Reyes



Prosista poeta

A Mirella S.

Una mujer con su bolígrafo
nos cuenta historias como nadie.
Sin descuidar ningún detalle
vierte su mundo igual que un libro.

En cada página ella late,
con sus imágenes, sus símbolos.
En este tiempo es un delirio
y se decanta a pura sangre.

Llega profundo como un verso
que nos golpea el corazón
porque nos toca con su verbo.

Hoy sus palabras como pájaros
alzan el vuelo en lo interior
y se suspenden cual carámbanos.

Testimoniamos sus heridas
con el abrazo de la tinta.

© Gonzalo Reyes 2015


Todo mi agradecimiento a Gonzalo Reyes, talentoso poeta mexicano, 
amigo y compañero de letras, que me levantó el ánimo con este regalo.

Lo comparto con ustedes, mis otros amigos virtuales.





martes, 17 de noviembre de 2015

Detritus




Niña que se nutrió de la Vía Láctea. Muchacha de Venus sensitivo. Mujer de mapas astrales y lunas ensangrentadas. El cosmos abrió su corola para parirte.

Amanecer de abedules blancos. Crepúsculo que se derrite en el asfalto. Sombras que galopan el cielo. Tus horas se acortan, el tiempo te abraza al borde del abismo.

Niña de cuarzo y colibríes. Muchacha de enebro y agua. Mujer de arena y cenizas. En el magma de tu cabellera flotan detritus de un destino.

Ojos que desmadejan recuerdos. Manos evocando amores. Pensamientos que buscan respuestas. Hoy tus actos perdieron sentido.

Niña de peces y gatos. Muchacha de sueños inasibles. Mujer de carne tatuada. Tus huellas las tragará el barro.

©  Mirella S.   — 2015 —