jueves, 24 de enero de 2013

Cadena alimenticia






Para mí, matar al gato fue en vano. Es cierto, no cazaba a los ratones, en cambio se comía los pájaros, que se comían los gusanos que hacen agujeros en el césped del jardín. ¿Qué se comen los ratones, aparte de las hormas de queso apiladas en el sótano? Ellos también deben comerse algún bicho. Si por lo menos se dieran un atracón con las cucarachas, que lo más panchas se adueñaron de la cocina. El gato inclusive se despachó al pez rojo, que le costó un ojo de la cara a la tía Maru, y al que encima debíamos alimentar, ya que no podía comerse a nadie, encerrado como estaba en una pecera.

Las cucarachas comen lo que dejamos y empieza a pudrirse. Sería un alivio si esas inmundas tan siquiera se bajaran a las hormigas saqueadoras del jardín. Laboriosamente nos pelan los rosales, los geranios, las fresias, ayudadas por las gatas peludas y los bichos canasto, tan repugnantes que creo no se los come nadie. A lo mejor se animaría una araña bien grande, una tarántula, lástima que no hay por estos lados, aunque sería un peligro para nosotros los chicos.

Los ratones se han vuelto un problema, son angurrientos, roen maderas, cañerías, además de darle a los quesos. Una solución son las serpientes, que los encantan con la vista, los dejan inmóviles y se los mandan de un bocado, eso lo vi en el Animal Planet. Pero pasa igual que con las tarántulas, no es una buena idea meterlas en la casa. Otra alternativa sería contratar los servicios del restorán chino de la vuelta. Según mamá, hubo una época en que corría el rumor de que la carne de los tenedores libres chinos, era de ratas y gatos, sin discriminación. No sé por qué tanto escándalo si en los lugares de categoría ofrecen caracoles, ranas, tortugas. ¿No es un asco comerse los chinchulines de la vaca o sus tetas o, peor aún, las bolas del toro? Se ponen de moda hábitos horribles: zamparse grillos, cigarras, víboras, para qué voy a seguir enumerando.

Mamá siempre nos recuerda que el hombre, como especie, es el peor de todos, tiene una gula retorcida, prepara los animales más repulsivos con salsitas rebuscadas, los condimenta con especias y finas hierbas. Por suerte no entramos en esa categoría de depredadores, como los llama ella, en casa somos vegetarianos, a excepción del abuelo, quien fue el que mató al gato. Como no lo pudimos convencer de seguir una dieta a base de verduras, cereales y legumbres, tiene el instinto asesino más desarrollado. Para despachar a Agustín, el gato, colaboró la tía Maru, que es una veleta: un día se engulle a escondidas un bife de chorizo y al otro, con la culpa que se le derrama por los ojos, hace penitencia con unas hojitas de lechuga.

El abuelo venía juntando bronca porque ama los pájaros. La gota que rebalsó el vaso fue cuando encontramos la pecera en el suelo y Agustín, acurrucado debajo de la mesa, trataba de hacer desaparecer el cuerpo del delito, pero lo delató la cola rubia que le asomaba por entre los bigotes.  El pez era propiedad de la tía Maru y en ese momento le saltó la parte carnívora, salió de la indecisión y lo apoyó al abuelo. Entre los dos acorralaron a Agustín, el abuelo revoleando un cuchillo como si fuera el hacha del último de los mohicanos (libro que leímos en clase), y con cara de loco gritaba: “¡los pájaros son sagrados, ni fuiste capaz de morfarte a los ratones…”!

No quise saber los detalles de la ejecución, me fui a la casa de una compañera del cole. Mis ruegos fueron tan en vano como la muerte del pobre Agustín. Debo reconocer que era raro Agustín, con esa debilidad por los pájaros. Se embuchó una pareja de teros, dos o tres torcazas y de los gorriones perdí la cuenta. El dicho “cuando el gato no está, los ratones bailan”, no se aplicaba en este caso, porque ellos que formaban un ejército, no se amilanaban ante la presencia de Agustín y hasta le pasaban entre las patas. Él, que debía tener el estómago delicado, los esquivaba con la cola temblorosa, cuando aparecían corriendo por las habitaciones. Un gato gourmet este Agustín, decía mamá.
Cuando volví había en casa un gran alboroto. Mis primos, vegetarianos más que nada por obligación, estaban armando tramperas con abundantes trozos de queso gruyere. En el fondo, junto a la parrilla en desuso (sólo servía para almacenar cosas viejas), el abuelo despellejaba a Agustín, que era gordo y atigrado, con la idea de curtir la piel y hacerse una gorra para el invierno.

Ese mismo día hubo una buena recaudación de lauchas y ratones. Las cucarachas de la cocina comprendieron que venían tiempos malos y no salieron de sus escondites. Me di cuenta de que las cosas habían empeorado cuando vi al abuelo sacar los cachivaches de la parrilla y limpiarla prolijamente. Por si esto fuera poco, escuché a mamá que decía que el abuelo a la noche iba a invitar a un par de amigos con los que juega a las bochas, para cenar unos bocaditos especiales.
©  Mirella S.   — 2012 —




A lo mejor escribir no sea más
que una de las formas
de organizar la locura.

Isidoro Blaisten


50 comentarios:

  1. El macho de la rata es un rato y cuando son de corta edad, ratitas. El ratón tiene como hembra a la ratona y a sus crías ratoncillos. Que sepa yo, los únicos que acaban con las ratas (genérico), son los conejillos de Indias o cobayas; las matan directamente, pero basta con que los huelan cerca, para que no se acerquen.
    De niño tuvimos un Retriever Labrador que nos mató al canario. Lo dejó lleno de babas, pero sin sangre. Fue un perro superinteligente y superdefensor, pero éramos nosotros quienes no dejaban claro si era intruso o amigo.

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    1. Muy buenos datos, tal vez tendría que haberle agregado la aparición de un cobayo a la historia.
      Admiro tus conocimientos zoológicos, sin embargo Bixen, te faltó decir el nombre del pajarito que acompaña la cita.
      Muchos saludos.

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  2. Relato de vegetarianos no muy convencidos y de gatos gourmets, de niños comprensivos y de abuelos extraños como siempre. Esto leído muy temprano le da a la mañana un aire diferente y especial.

    Gracias.

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    1. Bueno Jaal, veo que no sos un estómago delicado como Rafa, que más abajo se lamenta que le quitó un poco las ganas de desayunar...jaja!!
      Un gran saludo.

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  3. Un relato maravillosamnete compuesto, en el que se puede ver -y percibir- de manera extraordinaria, la atmófera cotidiana de esa casa, con una acertada utilización de vocablos locales que, en ocasiones, me recuerdan al maestro Cortázar.
    Enhorabuena Mirella.

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    1. Cortázar fue de alguna manera un maestro para mí, hay cuentos suyos que son tan entrañables y a la vez con su prosa tan personal, que cada tanto los releo. Me gusta mucho usar el lenguaje coloquial, claro que con fines más literarios, para pintar un personaje a través del lenguaje que usa, pero en el blog, como me leen de otros lugares, publico los más "neutros".
      Gracias por tus comentarios y que tengas un buen fin de semana.

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  4. Excelente relato Mirella.

    Oriana Fallaci escribió:
    Hay siempre alguien que se come a otro para sobrevivir desde los hombres hasta los peces.Sólo plantas y árboles no devoran a nadie; se alimentan de agua, de sol y de nada más. Pero, a veces se roban entre ellos el sol y el agua, ahogandose y exterminandose unos a otros.

    Un fuerte abrazo

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    1. Muy agradecida por tan buenos comentarios, y concuerdo que todo es cuestión de supervivencia, pero a esta altura de la "civilización", al hombre se le va la mano, tal vez en otro sentido.
      Un abrazote

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    1. Tracy, no te lo tomes al pie de la letra, eso se dijo acá hace muchos años. Ahora hay restoranes chinos que hacen solo comida vegetariana y con las verduritas y arroces, se puede correr el riesgo de ir... jajaja!!!
      Un abrazo

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  6. Buen relato Mirella aunque con tanto bichejo, si lo lees a las nueve de la mañana, como que se te quita un poco las ganas de desayunar jajaja. Ahora esta familia como que son un poco raros, y yo creo que la palma se la lleva el abuelo, será por le edad. Hay gente que es capaz de comerse lo que sea. Que conste que yo no lo he probado, a no ser que me hayan metido "gato por liebre" que dice un refrán castellano, pero gente que lo ha hecho dicen que la carne de gato es incluso más suave y buena que la de conejo. Bueno y si son los chinos, no veas las cosas que comen: Cuestión de culturas

    Besos Mirella.

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    1. Rafa, veo que tenés el estómago tan delicado como el de Agustín, el gato... No es por ofender pero ustedes por allá con las paellas que se mandan, ahí sí que hay bichejos de toda clase. Está bien serán más limpios porque vienen del mar, pero yo no pruebo ni un pulpo, calamar o cosa que huela como huelen ellos... jajaja!!!!
      Es cuestión de gustos.
      Un enorme abrazo

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  7. Fantástico relato, Mirella, con la precepción que los chicos tienen de las cosas...mucho más crueles y francos, sin tantos vericuetos como los adultos. Abrazoooo

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    1. Gracias Patzy, me gusta mucho el punto de vista de un niño y escribí bastantes relatos desde su perspectiva, todavía no tienen la censura que viene con el aprendizaje de normas y mandatos.
      Un fuerte abrazo

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  8. ... tu curiosidad te abrirá muchas puertas interesantes, eso no lo dudes... Y me estás enganchando a tus palabras, a tus comentarios... es un placer tenerte cerca en este mundo curioso de las palabras y los cables...

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    1. Lo mismo me ocurre a mí con vos. Tenés una frescura especial y tus textos introductorios al tema del día son tan espontáneos, que es casi como si te escuchara.
      Tuve mi período de sacar fotos en blanco y negro y disfruto mucho de la fotografía y tu gusto para elegirlas es excelente.
      Abrazo

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    2. Mirella... lo de los premios o besos como hoy los llamo.. es un no parar... así que te he dejado uno en el blog...junto a Guille porque me gustaís... sin más...

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  9. Mirella Extraordinario relato gracias por su visita.

    Feliz fin de semana
    Saludos desde Abstracción texto y Reflexión

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    1. Gracias José Ramón, por pasar siempre y dejarme un mensaje amable.
      Un hermoso fin de semana para vos también.

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  10. tengo una queja. Esa letra tan clara en los comentarios impide leerlos.

    El gato rarillo si que era, pero no puedo menos que alabarle el gusto de querer comer solo lo que le apetece.

    Seguro que los amigos de su abuelo disfrutan de la cena...hasta que sepan lo que han comido.

    ¿Lo restaurantes chinos? mejor no saber.

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    1. El color del texto de los comentarios, nunca me gustó y no pude cambiarlo, no soy muy ducha en esto pero me parece que es el que impone la plantilla que elegí. Para leerlos mejor los pinto con el cursor como si fuera a borrarlos. Si sabés como se hace para cambiarlos, te agradecería que me enseñaras.
      Pobre Agustín, después me dio lástima el final que le hice tener, pero fue en aras de mostrar la gilipollez humana.
      Los viejos, con el hambre que hay no se van a dar cuenta de lo que se embuchan...
      Abrazo y gracias por pasar.

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    2. Veo que lo has logrado solita, gracias por tener en cuenta mi sificultad mujer amable. Sos una genia.

      Ya habia hecho lo de pasar el cursor, pero ni por esas.

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  11. El pez grande siempre se come al chico, lo mires por donde lo mires :(

    Un abrazo y feliz fin de semana.

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    1. Dijiste el refrán justo Juanig, espero que el relato te haya entretenido y hayas sonreído con mis pavadas. Preparate por que dentro de poco se viene lo dramático.
      Buen fin de semana y abrazos.

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  12. QUE EXTRAORDINARIO RELATO, CON UN VOCABULARIO ESPECIAL APROPIADO PARA UNA EDAD EN QUE TODO LO VEMOS SIN TANTO DRAMATISMO.

    LO DEL GATO ME DA PENA, DESPELLEJADO... Y LUEGO.

    UN BESITO QUERIDA AMIGA.
    TE FELICITO. UN RELATO FANTÁSTICO.

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    1. Luján a mi también me dio pena lo del pobre Agustín, después de los pájaros es el animal que más quiero, pero es el eje de la metáfora.
      Gracias por tus palabras y tu calidez.
      Besos.

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  13. Jajajaja, me encantas... Fantástico!!! Eres capaz de embarullarlo todo, de mezclar todo y que sin embargo todo quede clarito como el agua. Me gusta la composición de los hechos y como lo encadenas todo para construir la historia. Lástima por Agustín, me gustan los gatos porque son independientes e inteligentes (no se dejan enseñar)Hay momentos que parece un capítulo de El Último Superviviente (Ultimate Survival) de Discovery Channel.

    Sólo puedo felicitarte por lo bien que lo haces.

    Mil besos en la madrugada

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  14. Vos Miguel sí que me despistás con tus íconos y nombres diferentes. Acá parecés el detective de una novela de Chandler o Humphrey Bogart.
    A mi los gatos me encantan, son exquisitamente bellos, libres y mimosos a la vez. No tengo uno porque vivo en un departamento con balcón en un piso alto y tendría que cerrarlo.
    Gracias por las felicitaciones y me alegro que lo hayas disfrutado.
    Un beso de medianoche.

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    1. Juego al despiste, jejeje. Varios blogs, varios nicks. Yo tengo unos cuantos gorriones que no emigran en invierno y que comen el pan que les pongo cada mañana en un macetero, lo curioso es que si me retraso llaman con el pico en el cristal para recordarmelo. Ya ves, la naturaleza es muy lista.

      Besos al anochecer

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  15. Pobre Agustín, habrán dicho los ratones. Y al abuelo, seguramente de esa fecha en adelante, los pájaros no dejaron nunca de cantarle trinos. Una muy buena inspiración para que el abuelo botara un árbol, solo con el propósito de hacerse una flauta al estilo Sioux. Total, si es capaz de matar a un lindo gatito, un árbol no le causría mucho dilema, a no ser por los reclamos de los primos vegetarianos...

    Excelente relato. Entretenido. Interesante.

    Besos.

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    1. Los ratones que se salvaron de las tramperas, igual que en las escaramuzas entre Tommy y Jerry, perdieron a quien molestar; los pájaros, en cambio, agradecidos.
      Gracias por por ser parte de de los que me leen con asiduidad, ayuda a seguir escribiendo.
      Abrazo.

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  16. Raros gustos culinarios, hay cosas qué jamás me las comería.
    Hace un tiempo por aquí desaparecieron los gatos, todos tememos lo qué hicieron con ellos.
    Besos, buen finde

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    1. Está muy de moda comer animales, bichos rebuscados. No es mi caso tampoco. Pero hay de todo bajo el sol.
      Buen finde también para vos Vero.

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  17. Te he dejado (Domingo 8:30) un premio en mi blog, un arbolito rosa, ¡Debes seguir las instrucciones!, jaja. Puedes llevártelo a tu blog, si lo haces puedes dar las gracias a quien te lo ha dado, esta soy yo, luego tienes que contar cinco cosas que te gustaría conseguir y finalmente se lo das a quien tu quieras, y a cuantos blogs quieras, les avisas para que se enteren y sepan lo que vale un peine-premio También puedes no hacer nada.
    El premio no incluye el abrazo, este va por mi cuenta

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    1. Intenté hacerlo y desde ya te agradezco el regalo, pero soy totalmente inexperta en el manejo del blog, sacando las cosas básicas de subir un post y contestar comentarios.
      Voy a hacer un nuevo intento, a ver si las neuronas me funcionan mejor.
      En enorme abrazo y muchísimas gracias por el árbol, que es muy bello y frondoso, para que aniden mis pájaritos.

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  18. Qué mirada la de los pendex, y esos y esos actos de arcángel de los abuelos Este, alejado de los pecados de la carne y como un San Gabriel pasó al recuerdo a cuchillazos al guachito de Agustín Poe expeiencia de vida el viejo sabía que era su batalla final aún sabiendo que las casas nunca son nuestras (ya lo decía Marx) sino de los roedores, los insectos, los gatos maulas y los perros falderos
    Un abrazo muy grande, Mirella, y muy feliz con este encuentro

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    1. Sí, rata y cucarachas estuvieron desde siempre y seguirán estando, también cuando desaparezca el último ser humano. Entonces tendrán que alimentarse unas con otras.
      Te agradezco la visita Roberto, fue un gusto conocer tu blog y tus poemas y espero que sigamos leyéndonos.

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  19. Me ha encantado lo que has escrito
    Y es cierto para nosotras escribir es una forma de locura
    besos locos jajaja

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    1. Somos locas en los textos o poemas y así podemos pasar por más "cuerdas" en la vida real. A veces lo logramos ¿no?
      Abrazo

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  20. El tema me encantó, lo describes y lo llevas muy amenamente. El pobre agustín pagó el pato y ni quiero imaginarme el festín de la noche.
    Un abrazo grande para vos cara Mirella
    y feliz semana.

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  21. Excelente relato Mirella. Un poco raro el gusto alimenticio del abuelo pero como tú bien dices, en otros sitios se comen otras cosas que no dejan de ser no aptas para estómagos frágiles.

    Un abrazo grande,

    Eva.

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    1. Lo seres humanos somos muuuuuy raros, algunos cultivan unos gustos un tanto extravagantes, pero la cuestión es que todo lo que tiene patas en este mundo, se termina comiendo a alguien.
      Otro abrazo.

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  22. FELIZ DOMINGO QUERIDA MIRELLA
    GRACIAS POR DEJARME SIEMPRE TAN BONITOS MENSAJES Y POR TU PRESENCIA Y AMISTAD QUE VALORO MUCHO.

    BESOS GRANDES PARA VOS.

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    1. Luján es siempreun placer pasar a hacerte una visita y disfrutar y aprender con todo lo que nos ofreces en tu espacio.
      Muchos besos.

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  23. Buena historia Mirella y bien compuesta ... ya se sabe unos nos comemos a otros.. me has hecho acordarme de mi Elvis.
    Un abrazo

    PD:Gracias por tus palabras

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    1. Cuidalo a tu Elvis, con la crisis la gente no se anda con delicadezas.
      Un beso grande.

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  24. Mirella por momentos me impacto "las ratas de los restaurante chinos"
    Pobre Agustin es parte de su instinto, jaja
    Muy bien logrado tu escrito
    Abrazo

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    1. Eso fue hace mucho, por eso hay que ir a los que sólo hacen comida vegetariana... por las dudas.
      Besos

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  25. Cuando llegué, mi casa estaba llena de plumas.

    Mi gata se había esmerado en contribuir al bienestar hogareño, facilitándome el relleno de una ponderable cantidad de almohadones. O de almohadas, de esas de plumas. Parecía que en mi departamento viviera un pájaro que se la pasara cambiándose de traje.Un pájaro desordenado, desaliñado, sucio. Eso sí, un pájaro al que le gusta mucho leer. Todo era plumas y libros, ambos por el suelo.

    Y la gata ahí, toda gata, con su inefable manía de gata "mirá lo que te traje", ronroneando, afilándose las uñas en las sillas y en los libros, explicándome todas sus conquistas pajareras de "bienestar común" y yo, con el bolso de viaje colgado del hombro y la puteada colgando de los dientes, negándome a ver mis libros rotos, sobre los que se paseaban, impávidas, las cucarachas de todos los desagües ciudadanos.

    Zapateé dos o tres, hasta que llegué al dormitorio. Y me tiré boca abajo en la cama.
    La gata se me acomodó encima y se afiló las uñas sobre mí.

    Todo esto que te cuento, es porque me gustó tu cuento. Lo de los bocaditos me recordó a Cortázar, pensé que iban a ser de cucaracha, pero después me di cuenta que iban a ser de "liebre".

    Agustín y Mook iss deben ser parientes. O será una cosa de esta ciudad. Tiene tantas ratas y tantas cucarachas, que los gatos no alcanzan y se quieren volar antes de que esas alimañas se los coman. Por eso, tratan de transformarse en pájaros y por eso solamente cazan pájaros, siguiendo la más antigua tradición guerrera: si te comes a tu rival, heredarás sus dones.

    Algo así.

    Lehitraot, Ella.

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    1. A estas cosas que pasan el gran Jung las llamaba 'sincronías' y debo decirte que últimamente me ocurren muchas. No sé qué significan, pero me gustan, uno siente que hay una energía de simultaneidades que acerca, qué se yo, boludeces mías.
      Gracias por el cuento y de mi parte una rascadita en el cogote de la gata, vi sus fotos en tu página, pero creo que el mensaje que dejé se borró o algo, porque apareció un cartel de error.
      Saludos.

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